07 de juny 2012

CONJETURAS

Desde que se hicieron públicas las miserias que se ocultaban en las entrañas del Palau de la Música, muchos indicios llevaban a pensar que Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), no era del todo ajena a aquel affaire.


Con las actas levantadas por el Ministerio de Hacienda primero y ahora con un informe de la policía, encargado por el juez, esas sospechas se van confirmando. Según ese informe el partido nacionalista se financió irregularmente con el dinero que grandes empresas adjudicatarias de obra pública donaron a la Fundación Trias Fargas, actual Catdem, muy próxima CDC.

Según la policía con la mediación de Félix Millet y Jordi Montull, la constructora Ferrovial pagó comisiones a CDC, a cambio de adjudicaciones de obras como la Ciudad de la justicia y la línea 9 del metro. El documento, elaborado por la Unidad contra la Delincuencia económica y Fiscal (UDEF), apunta que Ferrovial “financió de forma ilógica” y con “ingentes sumas” las actividades del Palau. Después Millet y Montull actuaban como mediadores y eran los encargados de hacer llegar el dinero a su verdadero destinatario, CDC. Tras un análisis en profundidad en las cuentas de la Fundación Trias Fargas se ha detectado que entre 2002 y 2008 recibió más de 6 millones de euros en donaciones de diversas empresas de construcción, suministro de aguas, concesionarias de autopistas y farmacéuticas, entre otras. Aquí, hay que recordar que en el año 2007 esta Fundación aportó 600.000 euros a la campaña electoral del entonces candidato a la Alcaldía de Barcelona y hoy Alcalde Xavier Trias.

Es cierto que de momento todo son conjeturas y en un Estado de derecho nadie es culpable mientras no se demuestra lo contario. Ahora bien, por higiene democrática Artur Mas debe salir a la palestra y dar explicaciones. Si siempre es rechazable un sistema de financiación irregular, en un momento tan difícil como el actual, además de ilegal es inmoral.

Bernardo Fernández

Publicado en ABC 06/06/12