09 d’agost 2019

LA SOLUCIÓN /CASI) IMPOSIBLE


Pocos días antes de la investidura fallida de Pedro Sánchez le pidieron a Alfonso Guerra su opinión sobre la formación de un nuevo gobierno. El exvicepresidente del Gobierno, ácido y certero como siempre, expresó sus dudas ante la posibilidad de formar un ejecutivo con antisistema e independentistas. Felipe González, un poco más comedido, pero con cierta retranca, dijo que si no había Gobierno él enviaría a los políticos al rincón de pensar.

Días después, para disgusto de muchos, entre los que me incluyo, los hechos vinieron a dar la razón a los exlíderes socialistas. Y si ha resultado imposible un acuerdo para una cuestión puntual, como es la investidura, no será difícil imaginar lo complicado que puede ser mantener una mayoría parlamentaria estable durante cuatro años que dé soporte a las iniciativas del gobierno. En mi opinión, si no es imposible, casi.

Tras el fiasco de la investidura, Pedro Sánchez ha decidido reunirse con agentes sociales (patronal y sindicatos) y organizaciones progresistas como movimientos feministas, ecologistas y del tercer sector, para elaborar una propuesta programática con la que negociar con Unidas Podemos un gobierno a la portuguesa. Es decir, un ejecutivo del PSOE que tenga el apoyo parlamentario de los de Pablo Iglesias y otras fuerzas políticas sin que entren en el ejecutivo. Como mucho, algún independiente de reconocido prestigio de la órbita de Podemos.

Es lógico pensar que esa propuesta deberá estar basada en el programa electoral que el partido socialista presentó a las elecciones del 28 A. En consecuencia, cuestiones como el conflicto territorial, un nuevo Estatuto de los Trabajadores que blinde derechos y regule las nuevas relaciones laborales, así como, garantizar la revalorización de las pensiones con el IPC, hasta eliminar en cinco años el déficit de la Seguridad Social deberían ser los ejes de cualquier proyecto programático.

Asimismo, los socialistas también proponían aumentar de manera considerable la inversión en I+D+i, hacer una ley para potenciar las empresas emergentes de fuerte valor añadido, trabajar activamente contra el cambio climático y llevar a cabo una transición energética sostenible y ambiciosa.

De igual manera el compromiso del PSOE es inequívoco para luchar contra la violencia de género y la modificación de la tipificación de los delitos sexuales. En este contexto, no se puede olvidar el compromiso adquirido por el Gobierno, hace ahora un año, de dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica con la exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos

Desde luego, no son cuestiones menores ni de poco calado. Sin embargo, hay que tener en cuenta que una cosa es lograr sumar votos para una votación concreta y otra tener apoyos de manera permanente. Con un Congreso tan fragmentado como el actual se necesitará mucho encaje de bolillos, mucha geometría variable y grandes dosis de paciencia y habilidad para llevar a cabo transacciones que permitan llevar las iniciativas gubernamentales adelante. En definitiva, muy complicado. De todas maneras, la iniciativa de Pedro Sánchez es de todo punto encomiable y merece toda la consideración.

En cualquier caso, convendría no olvidar que la dirección de Podemos, a día de hoy, parece enrocada en el gobierno de coalición. Es verdad que en Unidas y en Anticapitalistas -un sector interno de Podemos- han surgido voces inclinándose por dar apoyos a Sánchez sin entrar en el Gobierno, No obstante, hay que tener presente que el soporte de los podemitas es necesario, pero no suficiente. Por lo tanto, harán falta otros apoyos y ya sabemos que unos con la matraca de la autodeterminación y el referéndum, otros con la obsesión de Sánchez y “su banda” y los de más allá entestados en que los socialistas han pactado con independentistas, batasunos y presuntos delincuentes como dice la flamante portavoz parlamentaria, Cayetana Álvarez de Toledo, el dialogo y el pacto parece que tendrán poco recorrido.

De momento, aprovechemos lo que queda de verano y disfrutemos todo lo que sea posible. Intentemos ser felices, nos lo merecemos. Que tengan un buen y merecido descanso. 



Bernardo Fernández

Publicado en e noticíes 08/08/19

08 d’agost 2019

EL TOP MANTA Y SUS CONSECUENCIAS


El regreso al Gobierno del Ayuntamiento de Barcelona del PSC está suponiendo un punto de inflexión en la forma de gobernar la ciudad, al menos en aquellas áreas en que los socialistas tienen responsabilidades. El caso más paradigmático es, quizás, la venta ilegal protagonizada por el top manta.

En efecto, el concejal de Seguridad, Albert Batlle, político de largo currículum, ha puesto manos a la obra nada más tomar posesión. A juzgar por como ha cambiado la actitud de la Guardia Urbana, parece que el edil se ha fijado como objetivos prioritarios la eliminación de la venta ambulante y la seguridad en la zona de ocio del Port Olímpic. Por motivos de espacio me van a permitir que orille para mejor ocasión la cuestión de la zona de ocio y centre este escrito en el sistema de venta conocido popularmente como top manta.

Desde hace un tiempo los manteros han hecho del paseo Joan de Borbó su particular centro comercial. Allí se podía encontrar todo lo que se puede ofrecer en este peculiar sistema de venta. Por eso, Batlle ha desplegado en la popular avenida barcelonesa patrullas de la policía portuaria, Guardia Urbana y Mossos d’Esquadra, en total más de un centenar de agente patrullando desde las diez de la mañana hasta después de las diez de la noche. Así la venta es imposible. Y de eso se tarta: que los vendedores ilegales se cansen, desistan y marchen.

Ciertamente, no es un tema ni fácil ni baladí porque detrás hay seres humanos, en su mayoría en situación irregular que lo que buscan es salir adelante. Ahora bien, no podemos perder de vista las condiciones en que trabajan estas personas, que hacen y como lo hacen.

Para empezar, la gran mayoría de los productos que venden son falsificados, por consiguiente, están infringiendo la ley. Pero es que, sobre todo, son una competencia desleal para todas las empresas que comercializan los productos tal y como se estipula en los más elementales códigos de comercio. O sea, el comercio tradicional ha de tener un establecimiento que antes de abrir sus puertas al público cumpla una serie de requisitos y eso vale un dinero. Después han de pagar, como no puede ser de otro modo los servicios que utilizan agua, energía, teléfono, y no suelen ser gratuitos. Como es lógico se han de pagar sus autónomos, si son personas físicas o la seguridad social si son personas jurídicas y, naturalmente, la de sus empelados si los tienen. Pero la cosa no acaba aquí. Además de todo eso, hay que hacer frente a algunos impuestos, por ejemplo, el IBI, el IVA, el IAE o la Tasa de recogida de basuras.

Dice la patronal de la pequeña y mediana empresa, PIMEC, que el top manta genera unos 65 millones de pérdidas.

La reacción de los manteros no se ha hecho esperar. Es lógico. Se sienten engañados por la alcaldesa Ada Colau y piden “Papeles para todos” y gritan que “Ninguna persona es ilegal”. No seré yo quien les quite la razón, pero el mercado tiene unas reglas y hay que respetarlas, de lo contario vamos a destrozar nuestro modelo de convivencia y esto acabará siendo una jungla, donde se acabará imponiendo la ley del más fuerte.

Desde luego a los manteros como seres humanos que son hay que darles una solución que con toda probabilidad ha de pasar de algún modo por servicios sociales y/o políticas activas de empleo, pero difícilmente por el departamento de comercio o el de Seguridad. Cada cosa en su lugar.

Si les parece amables lectores, en otra ocasión comentamos lo de la seguridad en la zona de ocio del Port Olímpic, por hoy es suficiente.

Disfruten de lo que queda de verano, carguen las pilas y sean razonablemente felices.





Bernardo Fernández

Publicado en el Catalán 08/08/19

FECHAS CLAVE

Dicen los que me conocen bien que soy un optimista visceral. No lo sé, pero desde luego siempre prefiero ver la botella medio llena ante...