23 de setembre 2011

ALGO ES ALGO

Somos el país de la UE con el índice de morosidad más elevado en el ámbito hipotecario (6,7%) y más de 300.000 hipotecas ejecutadas por impago, Con este panorama de fondo, El Banco de Santander decidió, el pasado mes de julio, mover ficha y dar un respiro a sus clientes con cargas hipotecarias que hayan sufrido una merma de ingresos considerable.
Según Alfredo Sáenz, consejero delegado de la entidad, se tomó esa iniciativa porque desean mejorar la imagen y la percepción que algunos sectores de la población, sobre todo los más jóvenes, tienen de las entidades financieras. Sáenz también manifestó que desconocen tanto el número de posibles beneficiarios como el coste que les puede suponer esta medida
La propuesta pretende facilitar el pago de la hipoteca de la vivienda habitual a los clientes en paro o que hayan visto reducidos sus ingresos un 25%. Desde este mes de agosto los titulares de una hipoteca contratada con la mencionada entidad que se encuentren en esa situación podrán solicitar una moratoria de hasta tres años, durante la cual no pagarán el capital principal pero si los intereses. Se supone que ha de ser un gran alivio para muchos ciudadanos que por estar sin trabajo o haber perdido una parte de sus ingresos corren el riego de perder su vivienda.
Es verdad que la medida no es la panacea, ya que el hipotecado pagará intereses dos veces por el mismo dinero prestado. Pero algo es algo y justo es reconocer que a priori parece preferible a perder el piso.
Es pronto para hacer evaluaciones, tiempo habrá, pero en primera instancia hay que congratularse porque todo indica que en el trasfondo de esta decisión algo ha tenido que ver el movimiento del 15M y lo que es más importante: algo empieza a moverse en el sector financiero. Además, la música de la iniciativa suena bien, habrá que ver la letra, sobre todo la pequeña.
Bernardo Fernández
Publicado en ABC17/08/11