23 de juliol 2012

REVESES

Artur Mas ganó las elecciones al Parlament de Cataluña de 2010 con la promesa de sacar al país del caos, en que supuestamente le había sumido el Govern d’Entesa. Para ello, constituyó, según dijo, el”Govern dels millors”. Un gobierno que, tras casi 20 meses de ejercer el poder, ha ocasionado más paro, está desguazando el Estado de bienestar, ha paralizado “sine die” infraestructuras vitales como la línea 9 del metro, entre otras y ha sido, y eso es lo más grave, incapaz de generar ilusión y confianza en la ciudadanía. En definitiva, y a juzgar por sus acciones, un gobierno de mediocres.


Tan sólo en el ámbito de los signos identitarios, de los supuestos agravios y de la queja permanente, Mas ha dado lo que de él se esperaba. Incluso, yo diría que ha superado las expectativas que había generado.

A pesar de que CiU ha votado, sin rechistar, todas las reformas planteadas por el PP, la desconsideración del Gobierno central con el Gobierno de Cataluña, se puso de manifiesto en el Consejo de política Fiscal y Financiera celebrado días atrás en Madrid. Según el Conseller catalán de Economía, Andreu Mas-Colell, a pesar de llegar con el ánimo de alcanzar acuerdos se toparon con el “ordeno y mando“.

Pero los reveses para Artur Mas y los suyos no se acaban ahí. En la cumbre convocada para aunar voluntades entrono al Pacto Fiscal, se puso de manifiesto que los dos grandes partidos, PSC y PP, están muy lejos de asumir los maximalismos que plantea CiU en materia fiscal.

Todo parece indicar que lo que buscan, en realidad, los nacionalistas es que Gobierno central rechace su propuesta de financiación sin contemplaciones. De ese modo, resultaría fácil construir un nuevo argumentario con supuestos agravios contra Cataluña. Así, sería fácil justificar el punto de partida de CiU hacia el independentismo. ¿Adonde nos puede llevar esa deriva? El tiempo dirá.



Bernardo Fernández

Publicado en ABC 18/07/2012