15 de gener 2012

RETRIBUCIONES OBSCENAS


Más vale tarde que nunca. Por indicación del Banco de España, las entidades financieras que recibieron ayudas públicas o tuvieron que ser rescatadas por el FROB, han tenido que publicar las remuneraciones que sus directivos y consejeros percibieron en 2011 de manera individualizada. Todas menos una: Caja España Duero se ha negado a facilitar lo honorarios de sus altos directivos amparándose en la Ley de Protección de Datos. Esperemos que la autoridad actúe y nadie se salte la legalidad. Esta medida fue adoptada tras los escándalos ocasionados por las indemnizaciones multimillonarias que esas entidades otorgaron a sus dirigentes. De igual forma, sería bueno que el gobernador del banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, hiciera públicas sus retribuciones. Los ciudadanos tenemos derecho a saber.
Por cierto que a Fernández Ordoñez más le hubiera valido, en vez de opinar de lo divino y de lo humano y de dar consejos sobre la reforma laboral, la reforma de las pensiones y otras bagatelas, controlar más de cerca los devaneos de los capitostes de la cajas de ahorros y entidades afines que ahora se deben reflotar con el dinero de todos. A este humilde escribiente se le hiela el corazón cuando lee que personajes, como Rodrigo Rato, Francisco Verdú, José Luís Olivas, Adolf Todó o José María Castellano entre otros muchos, todos ellos dirigentes de entidades financieras ayudadas o rescatadas por el erario público, perciben unos salarios que sobrepasan con creces el millón de euros e incluso los dos, en muchos casos.
Cuando buena parte de la sociedad pasa apuros, no ya para llegar a fin de mes sino en el día a día, esos sueldos son una provocación. Son retribuciones que en cualquier época serían un agravio comparativo, pero en estos momentos, además de un insulto a la inteligencia son una obscenidad
Como dice un buen amigo, “estamos viviendo una situación insostenible que se está volviendo insoportable”.

Bernardo Fernández
Publicado en ABC 11/01/12