22 d’octubre 2008

NACIONALIZANDO


Resulta paradójico que el país que es la cuna del capitalismo, EE.UU. haya tenido que recurrir a la nacionalización parcial de determinadas entidades financieras para dar seguridad a su sistema. Podría ser gracioso sino fuera realmente dramático, ya que detrás de todo este “crash” económico hay atrapadas miles y miles de familias que tienen su futuro en el aire.

Las nacionalizaciones eran un valor en el ideario del mal llamado socialismo real. En la España preconstitucional fue una idea con mucho predicamento para la gente de izquierdas. Después, con la llegada de la democracia y el encuentro con la dura y nada poética realidad hizo que esa utopía, como tantas otras, fuera quedando en el olvido.

Hoy, muchos años después, nos encontramos que el modelo de economía liberal, en el que todos estamos inmersos, hace aguas y da la sensación que se desmorone por momentos. Algo se debía hacer. Había que frenar la caída libre. Pues bien, en esta ocasión, el más listo de la clase ha sido Gordon Brown, primer ministro británico, que ha puesto sobre el tapete unas medidas de soporte y rescate para las entidades financieras de su país que rápidamente han sido copiadas, con variantes y matices por los gobiernos de los países de la euro zona, También el Gobierno Federal de EE.UU ha implementado sus primeras medidas, a todas luces insuficientes, con recetas muy similares a las del premier británico.

Ante este estado de cosas es prematuro pretender saber como va a evolucionar la situación, pero parece bastante evidente, y así lo avalan un sinfín de analistas, que este es el camino: nacionalizar de forma parcial y temporal entidades financieras que hayan sido afectadas por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Los efectos tardarán en producirse. Hay que recuperar la confianza perdida y ver la reacción de la economía real.

En cualquier caso, y por si sirve de algo, nos conviene saber que el sistema bancario español fue saneado a finales de los setenta y principio de los ochenta. En aquel entonces, aquí se creó una especie de UVI bancaria liderada por el Banco de España y los grandes de la época. En principio fue un mal negocio, pero eso hizo posible una limpieza que desembocó en una concentración bancaria que hoy continúa teniendo plena vigencia. Tal vez ahora, hay que aprovechar la coyuntura y realizar alguna nueva fusión.

Por otra parte, sería bueno que, con todo este marasmo económico financiero de alcance planetario, se aprovechara para eliminar el anonimato y la opacidad del sistema liberal que nos rige en los últimos 40 años. También sería deseable que los responsables del desaguisado dieran un paso al frente pidieran disculpas al personal y reintegraran aquello que volatizaron, porque el dinero no se ha esfumado.

Nacionalizar debería ser la excepción, nunca la norma.

Bernardo Fernández
Publicado en ABC el 22/10/08