10 d’abril 2012

VANDALISMO ORGANIZADO


Es inútil entrar en una guerra de cifras. No nos pondremos de acuerdo. En cualquier caso, el hecho cierto es que la convocatoria de huelga del pasado 29 M fue ampliamente secundada. El terreno estaba abonado, recortes sociales indiscriminados, malestar estudiantil, trabajadores públicos que van por la tercera rebaja salarial y sectores, tanto de la industria como de los servicios, fuertemente golpeados por la crisis, eran el caldo de cultivo idóneo. Mientras que en otras convocatorias como ésta el paro se ha ido diluyendo a lo largo del día, en esta ocasión se produjo el efecto contrario, la paralización creció durante la jornada. Por su parte, el Ejecutivo catalán que por la mañana minimizaba la repercusión de la huelga y por la tarde cambiaba el discurso para poner de manifiesto el malestar de la ciudadanía reflejado con su presencia en la calle. Todo iba ocurriendo, más o menos, según el guión previsto, pero hacia el mediodía los peores presagios empezaron a hacerse realidad. Grupos antisistema muy bien organizados, con material estratégico y tecnología adecuada empezaron a romper escaparates, quemar contenedores, encender barricadas, incendiar establecimientos y un largo etcétera de actos vandálicos que puso en jaque a la policía autonómica. Hasta el punto que, en un momento dado, un grupo de agentes protagonizó una situación insólita al tener que huir hacia sus furgones tras verse desbordados por los violentos.
Lamentablemente, hace ya tiempo que en Barcelona actos de cualquier naturaleza (celebraciones políticas, cívicas, deportivas….) acaban como el rosario de la Aurora, por la aparición de grupos de incontrolados. Resulta difícil creer que estos brotes de violencia urbana sucedan de manera espontanea. Por eso, sería bueno que la autoridad competente se afanara en buscar respuesta a las siguientes preguntas: ¿Quién sufraga estos movimientos? ¿Qué objetivos persiguen? ¿A quien beneficia el caos? Si somos capaces de dar respuesta a estos interrogantes, estaremos entrando en la vía de la solución.
Bernardo Fernández
Publicado en ABC 4/04/2012