02 d’agost 2011

ARQUITECTURA SOCIAL EN DERRIBO

CiU tiene motivos para vanagloriarse. Con pocas horas de diferencia ha aprobado los presupuestos más restrictivos de la historia de la democracia en Cataluña y ha puesto en marcha una estrategia que le ha de permitir desmontar la obra de los gobiernos de izquierdas de Pasqual Maragall y José Montilla. Para sacar adelante en el Parlament los presupuestos, que consagran los recortes, ha bastado con la abstención del PP y el voto afirmativo de Joan Laporta de regalo.
Tras aprobarse los presupuestos, sin solución de continuidad, en el mismo pleno de la Cámara catalana, fueron admitidas a trámite las tres leyes ómnibus, presentadas por el Gobierno de Artur Mas. Es, sin duda alguna, el proyecto legislativo más ambicioso de CiU. Su objetivo es –dicen-, reducir el peso de la Administración. Para ello se han de modificar más de 80 leyes de los anteriores gobiernos tripartitos. Según José Montilla esta iniciativa legislativa “es un ataque a la arquitectura social de Cataluña”. Lo sorprendente es el beneplácito de los socialistas.
Días atrás Joaquim Nadal (presidente del grupo parlamentario del PSC) anunció que los socialistas no presentarían enmienda a la totalidad a las tres “leyes ómnibus”. De esa forma, éstas harán su trámite sin demasiados sobresaltos. Esto ha sido posible porque los nacionalistas accedieron a dividir en tres la “ley ómnibus” original, para obtener del soporte inicial del PSC. ¿A cambio de qué? Cabe preguntarse. Veremos si esa parcelación mejorará el resultado final y si la ciudadanía entiende esas martingalas parlamentarias.
¿Habilidad de unos? ¿Impericia de otros? Quizás. Ahora bien, hay que admitir que mientras los nacionalistas han sabido jugar sus cartas y el PP las suyas, los socialistas parecen haber perdido el norte. La jugada es evidente: CiU logra sacar adelante sus proyectos legislativos, el PP se coloca en la centralidad política y se convierte en el socio preferente de los nacionalistas, a la vez que se va trabajando el terreno para futuros escenarios. ¿Y el PSC? Bien gracias.

Bernardo Fernández
Publicado en ABC 27/07/11