13 de març 2007

VERGÜENZA AJENA



Estos días estamos viviendo en España un clima de crispación política totalmente inhabitual en un país desarrollado democráticamente como el nuestro. Deberíamos remontarnos a los primeros años de la transición para encontrar una situación con un clima político equiparable al presente. Corto y raso: el responsable y quien ha provocado la situación es el PP. No hay más. Así de simple.

Es evidente que ahora, cuando justo se cumplen 3 años de su derrota electoral, en la calle Génova no la han asimilado todavía. Durante toda la legislatura han ido tensando la cuerda, han practicado una oposición de tierra quemada y han hecho de la soledad política una referencia. Pero es en estos momentos, cuando se inicia la recta final de la legislatura, o mejor, cuando estamos a menos de 90 días de unas elecciones municipales y autonómicas, es cunado ellos ponen toda la carne en el asador. Intuyen que el gobierno está tocado Es verdad que el caso de Juana no ha hecho sino que complicar las cosas, pero ha de quedar claro que se ha hecho lo que había que hacer y se ha hecho lo que hubiera hecho cualquier otro gobierno democrático, por ley y por humanidad. En esta situación, las huestes de Mariano aprovechan y hacen ostentación de fuerza, han convocado, por primera vez, una manifestación, a las otras se habían adherido, y es verdad que había mucha gente, no tantos como los organizadores nos quieren hacer creer, es técnicamente imposible, pero si había mucha gente. Están convencidos de que en las municipales y autonómicas aprovechando la calentura nacional-españolista pueden zurrar la badana y colocarse bien para las generales. Olvidan, o hacen ver que olvidan que nunca ninguna oposición ni de aquí ni de ningún otro lugar se había atrevido a tanto. Olvidan que han roto, y por mucho tiempo, todos los puentes no ya con el partido socialista, sino con la práctica totalidad de fuerzas democráticas; aun en el supuesto que en las próximas elecciones ganaran ¿con quien pactarían para formar gobierno? ¿O creen posible la mayoría absoluta? Se han apoderado de la bandera del himno. Y es que según ellos España se rompe.

España se rompe, siempre que las cosas no van por donde ellos quieren que vaya. Si se autorizan los matrimonios entre homosexuales se rompe la familia y por tanto España está en peligro. Si el tema es la obligatoriedad o no de las clases de religión, España se rompe. No digamos ya cuando una comunidad autónoma, Cataluña, pongamos por caso, aspira a más y mejores cuotas de autogobierno y en consecuencia de financiación, resucitan todos los peores espantajos que uno imaginarse pueda, desde la insolidaridad (sic) al separatismo bendecido por el gobierno central y, claro, España se rompe y se desintegra.



Olvidan, sin embargo, que con su actitud se puede producir una fractura social y si eso sucede vamos a tardar mucho tiempo en recomponer la situación.

Olvidan, también que a día de hoy no hay ni rastro de ETA en el juicio del 11M.

Olvidan que si quieren presentar una moción de censura, el lugar para ello es el Congreso de los Diputados, no la calle.

Y olvidan ¿o quizás no? Que convocaron su manifestación para un día antes del 2º aniversario de la catástrofe de Atocha.

Demasiados olvidos, o tal vez no. Todo muy previsto, muy calculado para tapar con ruido, con estridencias lo que no se puede mantener ni con raciocinio ni con argumentos.

Es una lástima, pero al final todo esto nos hace sentir vergüenza ajena.