15 d’octubre 2009

EL QUE CALLA OTORGA


Desde que a finales del mes de julio pasado supimos que los mossos de esquadra habían registrado el Palau de la Música Catalana y se habían incautado de una importante cantidad de material contable el goteo de noticias sobre el particular, a cual peor y más sorprendente, ha sido la constante del verano. Por si esto fuera poco, han empezado a conocerse las conexiones de Félix Millet (aún hay quien le llama señor) con organizaciones políticas.
Durante años se había dicho que no había dinero para el Orfeó Català. Sin embargo, ahora nos hemos enterado que sí lo había para fundaciones políticas. Puede que eso sea legítimo, pero ¿es ético? Quien abrió la caja de los truenos fue Joan Colom que, días atrás, admitió haber recibido dinero, proveniente del Palau, para una fundación que nunca llegó a funcionar y él decidió desviar esa aportación a amortizar deudas del partido que había fundado tras su salida de ERC. De todos modos donde el órdago es mayor es en la Fundación Trías Fargas. Esta fundación está en la órbita de Convergencia y tiene como objetivo fundacional “difundir el pensamiento político, cultural y económico de Trías Fargas” Pues bien, ha recibido del Palau más 630.000 euros y según consta en sus memorias desde 1999 a 2008 tan sólo se han realizado 2 conciertos. Sin embargo, ha hecho frecuentes incursiones, en forma de aportaciones económicas, en las campañas electorales de CiU. Para las elecciones municipales de 2007 desde la entidad se puso en marcha un proyecto titulado “imaginaBCN” y durante medio año organizaron encuentros con diferentes colectivos para –según ellos- “legitimar un proyecto político para la ciudad en torno a Xavier Trías.” Curioso ¿no? Sí, lo sería sino fuera porque de 2004 a 2007 el director general de la mencionada fundación fue Antonio Vives que, miren Uds. por donde, en mayo de 2007 fue escogido concejal en la lista encabezada por Xavier Trías.
Llegados a este punto es obligado hacer unas cuantas preguntas, como por ejemplo: ¿Es lógico que una fundación que se dedica a la música financie a otra que fundamentalmente se dedica a la política? ¿Sabía Antonio Vives la procedencia del dinero? ¿Por qué a día de hoy ni Antonio Vives ni Xavier Trías han salido a dar ninguna explicación?
Quedan muchas preguntas por hacer y no hay, de momento, respuestas o las que hay son poco convincentes. Es obvio que en todo este affaire hay responsabilidades que van más allá de Félix Millet y hay que depurarlas. Xavier Trías como máximo responsable de Convergencia en Barcelona ha de dar explicaciones y ha de hacerlo ya. Callar, en esta ocasión, equivale a presunta complicidad. Todos recordamos aquel dicho “quien calla otorga” y Xavier, tan locuaz él, guarda, por ahora, un sospechoso silencio.

Bernardo Fernández
Publicado en ABC 14/10/09