12 de novembre 2008

VUELVE BARCELONA


Durante algunos años las políticas sociales, como eje vertebrador para gobernar las ciudades, han estado, como mínimo, devaluadas. Daba la sensación de que los criterios neoliberales acabarían imponiéndose y serían la base de las políticas municipales.

Pero miren ustedes por donde, la crisis económica ha venido a colocar algunas cosas en su lugar. Según un informe de la Consultora Moody’s en el Ayuntamiento de Barcelona se ha llevado a cabo una sólida gestión presupuestaria. Y eso hace que en estos momentos la deuda municipal esté en 471 euros por barcelonés. Mientras que otras ciudades superan, con creces, los 2.000 euros por ciudadano. Estas cifras convierten a la capital catalana en una de las grandes ciudades españolas menos endeudadas.

Pero eso no es todo, en el mes de julio la liquidación realizada por venta de inmuebles cayó un 9,5% y un 20% la recaudación por licencia de obras, con respecto al mismo periodo del año anterior. En cambio en Madrid los ingresos tributarios por los mismos conceptos han descendido casi un 30%.

Estas cifras son la consecuencia de dos modelos diferentes de gestión -tan respetable el uno como el otro.- Pero mientras que a unos les genera serios problemas, incluso en cuestiones tan básicas como la recogida de basuras o la limpieza. Los otros pueden encarar estos tiempos difíciles con sosiego.

Barcelona afronta los años venideros con tranquilidad. La saneada situación económica ha de permitir al consistorio profundizar en la realización de políticas sociales desde ópticas progresistas. Así pues, se está trabajando intensamente con los sectores más vulnerables para evitar la exclusión de los más desfavorecidos. También, junto a los servicios convencionales se está incidiendo en otros ámbitos como por ejemplo las tele asistencias para gente mayor, de la cuales en estos momentos ya se han colocado más de 32.000. Sin olvidar que en este mandato se van a doblar las plazas de guardería, o que en áreas tan delicadas como Medio Ambiente, Bienestar Social, Educación o Vivienda se están llevando a cabo políticas serias y con rigor

A la vez Barcelona está de moda y es una de las ciudades preferidas para vivir. Tras París y Londres es la tercera metrópoli europea con mejor imagen de marca. Y eso es porque aquí se han sabido vender sus excelencias y poner en valor su potencialidad.

Por si todo esto no fuera suficiente en Barcelona conviven todas las creencias y todas las culturas, lo que la convierte en una ciudad cosmopolita, Aquí se conjugan armónicamente la diversidad con el sentimiento de pertenencia. Y para terminar de adobar la situación días atrás la ciudad fue designada como sede permanente de la secretaría general de la Unión por el Mediterráneo, la guinda del pastel.

Pero, por encima de todo, lo verdaderamente importante son las personas, por eso vuelve Barcelona.

Bernardo Fernández
Publicado en ABC el 12/11/08