27 de juliol 2026

EL ÚLTIMO GRAN BALUARTE DE LA SOCIALDEMOCARCIA

Si a los dirigentes políticos se les asignara el salario en función de la aceptación o rechazo que tienen de la ciudadanía, como antaño ocurría con las vedettes de variedades, no hay duda de que Pedro Sánchez tendría, sobre todo, a nivel internacional, un caché altísimo.

Me he permitido comenzar esta columna con esta licencia retórica porque me viene muy bien para introducir el tema que hoy quiero tratar: la socialdemocracia como la única ideología que más y mejor ha aguantado los embates del capitalismo y aún le planta cara, aunque la pregunta es: ¿hasta cuándo?

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha convertido a España en el último gran baluarte de la socialdemocracia europea y, probablemente, mundial. Pero es que lo ha hecho a base de progreso económico y bienestar social para los ciudadanos que viven en nuestro país y con dignidad política y ética en los asuntos internacionales.

El posicionamiento de España en una cuestión tan delicada como el enfrentamiento entre Israel y Palestina es claro: nuestro país exige el estricto respeto al derecho internacional, la protección de los civiles y el cese de hostilidades. España reconoció oficialmente al Estado de Palestina el 28 de mayo de 2024, una medida coordinada junto con otros países europeos. Y aboga por la solución de dos Estados como la vía más plausible para cerrar de forma definitiva el conflicto.

Hace ahora, poco más de un año, Donal Trump criticó con dureza la resistencia del Gobierno español a invertir el 5% del Producto Interior Bruto (PIB) en defensa, tal y como habían acordado el resto de los líderes de la OTAN.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ya había anunciado su disconformidad con esa iniciativa, respondió sin rodeos al mandatario norteamericano y en la cumbre de la OTAN del pasado mes de julio lo dijo con rotundidad: España no aumentará al 5% del PIB el gasto en defensa. Somos el tercer país de la Unión Europea con más efectivos en misiones de la OTAN; y también el único socio de la OTAN que en los últimos ocho años ha aumentado el gasto en defensa en más de un 150%.

Instalado en esa línea de coherencia y respeto a los tratados internacionales, Pedro Sánchez fue el primer mandatario internacional que salió a criticar el salvaje ataque de EE. UU. e Israel a Irán, en los primeros días del pasado mes de marzo, cuando las delegaciones estadounidense e iraní se habían dado un margen para analizar los papeles que habían intercambiado en unas conversaciones de paz que estaban llevando a cabo. Sánchez fue contundente con su NO A LA GUERRA. Días después, otros líderes, con más menos matices, siguieron el camino marcado por el presidente del Gobierno de España.

Por lo que respecta a la política interior, desde que Pedro Sánchez llegó a la Moncloa, los Gobiernos que él ha presidio se han centrado en llevar a cabo iniciativas progresistas encaminadas a reforzar el Estado del bienestar, la ampliación de derechos sociales, la transición ecológica y la transformación del modelo productivo, han sido los pilares de esa evolución 

En estos momentos, el Ejecutivo impulsa medidas como la regulación del mercado de la vivienda con la declaración de zonas tensionadas para topar los precios del alquiler en diversas comunidades autónomas. De manera simultánea, se está poniendo en marcha el desarrollo de un plan masivo de vivienda pública protegida.

Asimismo, el Gobierno ha puesto el énfasis en los Derechos Laborales y la Cohesión Social: ahí se han desarrollado políticas orientadas a la reducción de la jornada laboral, la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y las pensiones en línea con el IPC o la consolidación de la reforma laboral para reducir la temporalidad. Estas iniciativas ha tenido como consecuencia el mayor número de afilados a la Seguridad Social como nunca en la historia.

Tampoco se están escatimando esfuerzos para llevar a cabo una Transición Ecológica justa y equilibrada, para ello se está aprovechando el despliegue de las inversiones vinculadas a los fondos europeos para la reindustrialización verde, el fomento de las energías renovables y la Ley de Cambio Climático

Se ha profundizado en las leyes de igualdad de trato, medidas de conciliación laboral y familiar, y la lucha activa contra la brecha salarial de género.

Estos son, tan solo, algunos ejemplos de las iniciativas que los Gobiernos de coalición presidios por Pedro Sánchez están llevando a cabo y que han hecho posible que nuestro país de un salto cualitativo incuestionable.

Esa forma de ser y proceder ha convertido a Sánchez en uno de los gobernantes más valorados de nuestro entorno sociopolítico. No obstante, a la sombra de ese progreso irrebatible, ha aflorado un grupo de indeseables que, aunque no son muchos son demasiados, algunos muy próximos al presidente que están haciendo jaque a todo el proyecto.  Y a la vez, dan argumentos a la derecha política, jurídica y mediática, hasta el punto de que algunos ya se han sentado a la puerta de su casa para ver los restos inertes del último gran baluarte de la socialdemocracia pasar, pero no derrotado por el capitalismo financiero como muchos piensan, si no carcomido por su propia incapacidad para detectar y evitar corruptelas internas que amenazan con convertirse en una auténtica metástasis. 

 

 

 

Bernardo Fernández

Publicado en Catalunya Press 26/07/2026

 

EL ÚLTIMO GRAN BALUARTE DE LA SOCIALDEMOCARCIA

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