14 de maig 2007

LOS DINEROS PUBLICOS Y LAS ORGANIZACIONES POLÍTICAS

Es evidente que una de las asignaturas pendientes de nuestro sistema democrático es la financiación de las organizaciones políticas. Valga, sin embargo, como atenuante que éste es un mal común en la mayoría de las democracias mundiales.

En cualquier caso, esta circunstancia no debería ser un eximente, más bien todo lo contrario, habría que entenderlo como un acicate, ya que una fórmula de financiación limpia y transparente ha de aportar solidez y credibilidad al sistema. De este modo, se facilitaría que los ciudadanos se acercaran algo más a la política, cosa que, por cierto, no nos iría nada mal.

Necesitamos un sistema de financiación que garantice la independencia de las organizaciones, (ya sean paridos, fundaciones, plataformas, etc.) de las empresas y grupos de interés. Diferentes experiencias, en lugares diversos, nos enseñan que la financiación que no procede de las instituciones o está sometida a rigurosos controles o más pronto que tarde genera efectos perversos.

La Ley en vigor que regula estos asuntos es del año 87. Con el tiempo se ha demostrado que es manifiestamente mejorable, ya que permite las donaciones anónimas sin cortapisas ni prácticamente control alguno. Con este decorado de fondo y a partir de los informes emitidos por el Tribunal de Cuentas se puede constatar que los partidos de derechas reciben más del 90% de las donaciones. Así el PP, en el periodo que va de 1987 a 2004, recibió más de 28 millones de euros en donaciones y 27 CiU en la misma época, un poco menos, pero no demasiado, 23,5 millones de euros es lo que llegaba a las arcas del PNV en el mismo espacio de tiempo, de forma opaca.

Teniendo este paisaje de fondo, por dos veces el Grupo Socialista en el Congreso planteó la supresión de las donaciones, o en su defecto la modificación de la Ley. En ambas ocasiones los votos del PP y CiU se unieron para abortar la pretendida reforma. Pero en la vida todo cambia. Y llegó aquel 14 de marzo que modificó las mayorías parlamentarias y el PSOE que llevaba en su programa electoral una propuesta de cambio en el sistema de financiación de las organizaciones políticas, llegó a un acuerdo con IU y ERC para tirar adelante ese proyecto.

En este contexto, el Grupo Socialista, tras constatar que tiene la mayoría parlamentaria suficiente, ha decidido llevar el proyecto adelante. Hasta ahora, el PP iba mareando la perdiz, pero cuando ve que dar largas ya no sirve, el portavoz adjunto, Martínez Pujalte, convoca una rueda de prensa y dice que: “este proyecto de ley abre las puertas a la financiación de Batasuna”. Por otra parte, representantes de otras fuerzas políticas aseguran que nada de eso se ha argumentado en la comisión. Así las cosas, es más que probable que la nueva ley inicie, en breve, su tramitación en la Comisión Constitucional y sea aprobada de forma definitiva en el próximo periodo de sesiones; es decir, en el próximo otoño

Los socialistas, en todo momento, han sido conscientes de que el primer texto presentado era muy duro para la derecha y en aras de lograr el consenso, flexibilizaron el redactado inicial. En un principio se pretendía que el control a las fundaciones por parte del Tribunal de Cuentas fuera para todo tipo de ingresos y se ha optado, en aras del pacto, a que sólo se ejerza, el mencionado control, para las donaciones. Parece que ni así se conseguirá que el PP se auto descuelgue de este nueva Ley.

Es una lástima porque los pactos sobre grandes cuestiones fortalecen el sistema y lo acercan a los ciudadanos, de cuyos apoyos nadie anda sobrado. Pero en fin, cada cual es muy libre de poner en práctica las estrategias que considere más convenientes. De todos modos, resulta claro que tan sólo con una financiación de las organizaciones políticas que tenga su origen en las instituciones y un control transparente y veraz de las ayudas externas, puede garantizar, no ya, un sistema auténticamente democrático, sino un modelo, y esto es lo más importante, de participación política que sea justo, honesto y equitativo para todos.

03 de maig 2007

LA BATALLA POR BARCELONA

Dentro de pocas semanas los ciudadanos seremos convocados a votar. Escogeremos, en esta ocasión, a los ediles que nos deben representar en los ayuntamientos de nuestros pueblos y ciudades en los próximos cuatro años.

Sin duda alguna las elecciones municipales son las que más inciden de forma directa e inmediata en la vida cotidiana de las personas. El estado de las calles y plazas, el transporte urbano o el uso del espacio público se decide en los municipios. Pero no solo eso. También la cohesión social, la integración de los recién llegados o las becas de comedor para los hijos de los más desfavorecidos son cuestiones que tienen, en todo o en parte, mucho que ver con las decisiones que se toman en los ayuntamientos. Por eso no podemos perder de vista que el próximo 27 de mayo, en buena medida, decidimos cómo y de que forma queremos vivir los próximos cuatro años.

No cabe duda que esto es básico para nuestro bienestar, de ahí la importancia de estas elecciones. Pero en Barcelona además de todo eso, que no es poco, existe otra cuestión que le da al proceso un valor añadido.

Barcelona ha sido gobernada, desde el inicio de la democracia reinstaurada, por alcaldes socialistas. Esto, junto con la importancia de la ciudad -segunda metrópoli española-, su proyección internacional y su especial idiosincracia ha convertido a la capital de Cataluña en la joya de la corona para unos, y en pieza especialmente codiciada para otros.

Por si esto fuera poco, aquí concurren más partidos que en la mayoría de las circunscripciones del resto de España, y además son más permeables. O, dicho de otra manera, comparten entre sí franjas comunes de electores. Así por ejemplo CiU y ERC comparten nicho de votos con otras tres formaciones, de la misma manera que el PSC tiene concumitancias con las otras cuatro organizaciones. Incluso PP e ICV tienen espacios comunes, a la vez que lo comparten con el resto de formaciones. Habrá que ver también como responde Ciutadans, que se presenta por primera vez a los comicios municipales. Vemos, pues, que todos los partidos limitan con todos. Y, por si fuera poco, las fronteras electorales son difusas y permeables.

Con este decorado de fondo la batalla por Barcelona se presenta apasionante, pero lo más razonable es pensar que el próximo alcalde de Barcelona será Jordi Hereu o Xavier Trias.

El primero es un jasp (joven aunque suficientemente preparado) de 41 años que llegó a la política municipal de la mano del malogrado Antonio Santiburcio. Es, pues, el heredero de la mejor tradición municipalista del PSC. Lo demostró siendo concejal y lo ha vuelto a poner de manifiesto, ahora ya como alcalde. Y lo ha hecho del mejor modo posible: pisando la calle, escuchando a los ciudadanos, visitando todos y cada uno de los barrios de la ciudad. Llevando, en definitiva, el ADN de la política municipal a flor de piel.

En frente Xavier Trias, un político de largo recorrido por la política catalana y española. De vuelta de todo. Ya en el ocaso de su carrera. Nacionalista reconvertido a neo liberal que ahora, según sus propias palabras, se considera social demócrata. Y que, no olvidemos, es candidato a Barcelona inicialmente en contra de su voluntad, porque es la consecuencia de la política municipal errática que siempre ha practicado CiU en la capital de Cataluña presentando candidatos amortizados. Recordemos a Josep María Culell, Miquel Roca o Joaquim Molins.

Esto es lo que hay. Nos conviene escoger bien.

Bernardo Fernández
ABC25/04/07

13 de març 2007

VERGÜENZA AJENA



Estos días estamos viviendo en España un clima de crispación política totalmente inhabitual en un país desarrollado democráticamente como el nuestro. Deberíamos remontarnos a los primeros años de la transición para encontrar una situación con un clima político equiparable al presente. Corto y raso: el responsable y quien ha provocado la situación es el PP. No hay más. Así de simple.

Es evidente que ahora, cuando justo se cumplen 3 años de su derrota electoral, en la calle Génova no la han asimilado todavía. Durante toda la legislatura han ido tensando la cuerda, han practicado una oposición de tierra quemada y han hecho de la soledad política una referencia. Pero es en estos momentos, cuando se inicia la recta final de la legislatura, o mejor, cuando estamos a menos de 90 días de unas elecciones municipales y autonómicas, es cunado ellos ponen toda la carne en el asador. Intuyen que el gobierno está tocado Es verdad que el caso de Juana no ha hecho sino que complicar las cosas, pero ha de quedar claro que se ha hecho lo que había que hacer y se ha hecho lo que hubiera hecho cualquier otro gobierno democrático, por ley y por humanidad. En esta situación, las huestes de Mariano aprovechan y hacen ostentación de fuerza, han convocado, por primera vez, una manifestación, a las otras se habían adherido, y es verdad que había mucha gente, no tantos como los organizadores nos quieren hacer creer, es técnicamente imposible, pero si había mucha gente. Están convencidos de que en las municipales y autonómicas aprovechando la calentura nacional-españolista pueden zurrar la badana y colocarse bien para las generales. Olvidan, o hacen ver que olvidan que nunca ninguna oposición ni de aquí ni de ningún otro lugar se había atrevido a tanto. Olvidan que han roto, y por mucho tiempo, todos los puentes no ya con el partido socialista, sino con la práctica totalidad de fuerzas democráticas; aun en el supuesto que en las próximas elecciones ganaran ¿con quien pactarían para formar gobierno? ¿O creen posible la mayoría absoluta? Se han apoderado de la bandera del himno. Y es que según ellos España se rompe.

España se rompe, siempre que las cosas no van por donde ellos quieren que vaya. Si se autorizan los matrimonios entre homosexuales se rompe la familia y por tanto España está en peligro. Si el tema es la obligatoriedad o no de las clases de religión, España se rompe. No digamos ya cuando una comunidad autónoma, Cataluña, pongamos por caso, aspira a más y mejores cuotas de autogobierno y en consecuencia de financiación, resucitan todos los peores espantajos que uno imaginarse pueda, desde la insolidaridad (sic) al separatismo bendecido por el gobierno central y, claro, España se rompe y se desintegra.



Olvidan, sin embargo, que con su actitud se puede producir una fractura social y si eso sucede vamos a tardar mucho tiempo en recomponer la situación.

Olvidan, también que a día de hoy no hay ni rastro de ETA en el juicio del 11M.

Olvidan que si quieren presentar una moción de censura, el lugar para ello es el Congreso de los Diputados, no la calle.

Y olvidan ¿o quizás no? Que convocaron su manifestación para un día antes del 2º aniversario de la catástrofe de Atocha.

Demasiados olvidos, o tal vez no. Todo muy previsto, muy calculado para tapar con ruido, con estridencias lo que no se puede mantener ni con raciocinio ni con argumentos.

Es una lástima, pero al final todo esto nos hace sentir vergüenza ajena.

08 de març 2007

100 DIES DE GOVERN

Avui, 8 de març es compleixen els primers 100 dies del primer Govern de José Montila al capdavant de la Generalitat. Aquest temps ha estat aprofitat per el nou govern per a marcar un perfil propi, diferent tant del govern anterior, com del govern central. En molt poc temps aquest nou executiu ha posat sobre la taula rigor i seriositat. I ho ha fet, com es fan les coses, amb seny i sentit comú. Per una banda, ha recuperat projectes de llei del govern anterior i ha impulsat de nous, fins ha 17 ha fet arribar al Parlament o arribaran en pocs dies, i per altra, ha establert un sistema de comunicació amb els mitjans rigorós i creïble.

És veritat que l’ambient està força enrarit, això és mèrit de la dreta. El recurs d’inconstitucionalitat de l’Estatut n’és una prova d’aquesta afirmació. La crispació pel cas de la presó atenuada de de Juana n’és un altre i això, digui el que digui Artur Mas, ens afecta de ple. Catalunya no és ni pot ser aliena al que succeeix a la resta de l’estat.

Amb aquest paisatge de fons, no ens ha d’estranyar que l’oposició, és a dir CiU, el PP no és d’eixe món, estigui cada vegada més desorientada i perduda en si mateixa. Esperem a que passin les eleccions municipals i podrem veure com primer el socis de la federació es llencen els plats pel cap i desprès, a la primavera de 2008 en el congrés de CDC com roden alguns caps. I si algú no s’ho creu com deia la meva avia: “tiempo al tiempo”

I mentrestant, el Govern d’Entesa va fent la seva feina, sense estridències, sense soroll i amb serenitat. No n’hi ha dubte aquest és el camí del catalanisme social.

06 de febrer 2007

PER LA RECUPERACIÓ DE LA MEMÒRIA DEMOCRÀTICA

Dies enrere el Govern va donar llum verda al projecte de llei del memorial democràtic. Ja ha començat el seu tràmit parlamentari i és lògic pensar que abans de l’estiu sigui aprovat i, per tant, una realitat.

Cal aclarir d’antuvi que aquest Memorial no va contra res, ni contra ningú. Allò que es pretén és conèixer i posar en valor la nostra història més immediata. Conèixer i saber el que va ser i va suposar la repressió de la dictadura, la deportació i l’exili.

Aquesta institució serà la primera d’Espanya dedicada a la recuperació de la memòria històrica. Per a poder assolir aquest objectiu disposarà d’un fons de formació constituït a partir d’una base de dades, un banc de dades audiovisuals, una biblioteca especialitzada i una extensa relació d’elements i llocs identificats amb la lluita per la democràcia.

L’objectiu d’aquest memorial és recuperar la memòria democràtica i difondre-la a les generacions presents i futures. Cal que la gent conegui els fonaments del sistema de llibertats que la nostra societat gaudeix. Aquesta és la millor manera d’estimar-lo i, arribat el cas, defensar-lo.

Els pobles necessiten conèixer el seu passat, saber que va passar i perquè. A Alemanya van haver de transcòrrer més de 25 anys des de la fi de la Segona Guerra Mondial per poder fer la revisió del nazisme. Un temps similar van esperar els francesos per revisar les col·laboracions de molts ciutadans amb els nazis. És ara quan la nostra societat comença a mirar amb respecte, però sense por, enrere. És el moment més adequat per revisar el nostre passat recent.

La memòria col·lectiva no és quelcom fortuït o casual. Més aviat és la conseqüència d’una llavor conreada, moltes vegades en silenci, a l’imaginari popular i i que té molt a veure amb la moral i l’ètica. Per això, d’un temps ençà, al nostre país s’aixequen veus que volen saber que els va succeir, i com, als que van perdre la guerra civil espanyola i als represaliats pel franquisme.

Són moltes les persones que mantenen viu el record d’aquells amics, d’aquells familiars que van patir repressió amb el règim anterior. Però si aquest sentiment no va acompanyat d’una visió de conjunt i d’un reconeixement més ampli pot esdevenir un record de dol sense cap atenuant en el temps.

Primer va ser per imperatiu legal, desprès per pragmatisme polític però el cert és que al llarg de més de 60 anys s’han estat amagant, i fins i tot apaivagant, els sentiments d’uns per afavorir una determinada convivència.

El règim franquista va ser mestre en el desenvolupament d’una política per afavorir una determinada memòria i marginar, i fins i tot demonitzar, una altra. Això va fer que de forma lenta però sistemàtica s’anés consolidant un altre tipus de memòria que va quedar fora dels circuïts del record oficial de les històries. I per suposat els patiments dels vençuts.

Aquesta va ser una de les raons bàsiques de perquè amb el retorn de la democràcia, juntament amb la necessitat de consolidar una democràcia encara feble, tot allò que tenia a veure amb la Guerra Civil es deixés de forma tàcita per un altre moment al calaix, no de l’oblit però sí dels records.

Es tracta de preservar la memòria com un dels eixos bàsics per construir la llibertat. Comprendre el present i afrontar el futur des del coneixement del passat és un signe de vitalitat i cultura política propi de les societats desenvolupades.

El fil conductor de la revindicació de la memòria és reconèixer el paper que van jugar els lluitadors per les llibertats davant la tirania i la barbàrie. És de pura justícia retre homenatge a aquells homes i dones per la seva entrega i la seva capacitat de sacrifici. La seva trajectòria ha de ser exemple per les generacions futures. La memòria política i la pedagogia social són trets identificadors d’un poble i propis de l’orgull d’una nació.

27 de gener 2007

LA CIRISI QUE NO EXISTE...¿O SI?

Siempre he sostenido que el poder, en términos políticos, es el mejor engrudo que ha existido jamás. Digo esto porque Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) ha sido un partido paradigma de esta aseveración. A lo largo de más 30 años de existencia, ésta ha sido una organización con una configuración monolítica en torno a su líder, más allá de problemas y disensiones internas. Y tenerlos y haberlas los y las han tenido. Pero era un partido de gobierno y desde ahí, o mejor a partir de ahí, fueron superando todos aquellos escollos que a lo largo del tiempo surgieron en el camino.

Pero hete aquí que desde 2003, cuando por primera vez perdieron el gobierno después de haberlo ostentado durante 23 años, empezaron a aflorar las disidencias internas o, como se dice en términos coloquiales, Artur Mas –su líder- “montó un circo y le crecieron los enanos”. Es verdad que en el periodo 2003-2006 supieron transmitir una imagen de cohesión, más allá de alguna que otra pequeña trifurca sobre todo con los socios de Unión. Pero justo es decir que en general aguantaron el tipo. En cambio con la formación del nuevo Gobierno de Entesa que les relega otra vez a la oposición parece que los nervios están aflorando más de lo que es deseable y han empezado a aparecer claros síntomas de ruido de sables, según el argot militar.

No fue casual que Durán i Lleida, político de inteligencia innata, en el impás de la fiestas navideñas lanzase el órdago de la conveniencia de la entrada de CiU en el Gobierno del Estado. Bien es cierto que con el bombazo de ETA en Barajas el 30 de diciembre esta cuestión, como el resto sobre todo a nivel mediático, ha quedado en un muy segundo plano.

Por lo que respecta al estricto nivel interno de Convergencia las cosas no pintan bien, las aguas bajan revueltas. La tensión aflora día tras día. Los dos sectores clásicos de Convergencia se enfrentaron con acritud días atrás. Es verdad que las diferencias vienen de lejos, pero los resultados electorales del último 1N, sus consecuencias y sobre todo el hecho de que hayan de seguir en la oposición ha disparado todas las alarmas. Soberanistas y moderados mantienen un pulso, los unos para perpetuarse y consolidar sus parcelas de poder –eso si, interno- y los otros esgrimiendo una larga lista de agravios y reprochando a su líder Artur Mas haberse rodeado de un núcleo duro muy reducido, que es quien toma las decisiones y los deja a ellos relegados como meras comparsas.

De todos modos no hay que exagerar. Tanto Convergencia como Unión saben que en las próximas elecciones municipales del mes de mayo se juegan una buena parte de su razón de ser. Por tanto, que nadie se equivoque. Afrontaran esos comicios con un discurso trabado y haciendo un frente común fuerte y compacto; sin duda intentaran que esas elecciones sean la revancha de la últimas autonómicas y así obtener las máximas cuotas de poder posibles. Pocos meses después llegarán las generales y, si después de esas CiU es decisiva o no, si en las municipales han obtenido las suficientes alcaldías y han podido mantener las 3 diputaciones de las que en este mandato ostentan la presidencia, será el momento de hacer balance: ver si conviene mantener la actual dirección o tal vez ha llegado el momento de dar un golpe de timón para enderezar el rumbo. Quizás a estas alturas, a pesar de que hay quien se empeña en decir que no existe la crisis, algún delfín ya se está afeitando las patillas y preparando un nuevo look para acceder al poder.

14 de gener 2007

LA PAZ EN EL ALERO

La paz está en peligro. Tenían razón los profetas del terror cuando avisaban que ETA podría volver a atentar en cualquier momento. Lo han hecho. Los terroristas han querido dejar el año 2006, nueve meses de tregua y tres años sin muertes con un atentado sangriento. Para ello han hecho estallar una furgoneta bomba en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas.

Este acto es un torpedo en la línea de flotación del proceso de paz. Con violencia no hay diálogo. Sin diálogo no pueden haber acuerdos. Y sin pactos es, prácticamente, imposible que haya paz.

Es cierto que no se puede hablar de nada con nadie que pone cadáveres sobre la mesa. Pero también es verdad que no se pueden tirar por la borda, a la primeras de cambio, las esperanzas de paz de millones de personas después de casi 40 años de conflicto.

Conviene no olvidar que las conversaciones, o tentativas de conversación, que hasta el momento se hayan podido llevar a cabo se han realizado bajo el paraguas de una resolución del Congreso de los Diputados de mayo de 2005. En consecuencia, este Gobierno ha actuado siempre desde la más estricta legalidad y desde la firmeza del Estado de Derecho. También establecieron contactos los gobiernos de Felipe González y José María Aznar e, incluso, hicieron concesiones que este Ejecutivo no ha hecho. Y sin embargo nadie arremetió contra ellos como se ha hecho contra éste.

De todos modos ha resultado preocupante ver como día tras día crecía la brecha entre la unidad de los demócratas frente a ETA. Por otra parte, no deja de resultar una paradoja que el Presidente de Gobierno haya sido sistemáticamente descalificado, e incluso insultado, cuando ha sido él quien ha llevado a cabo las acciones, con más cobertura legal, más rigor y ha sido, también, el que más información ha dado al resto de partidos y a la opinión pública.

Pero no sólo eso. Desde aquel ya lejano 24 de marzo en que se anunció un alto el fuego indefinido quien más, quien menos ya suponía que todo esto no sería un camino de rosas. Ahora bien, la situación se ha ido deteriorando por momentos. El robo de pistolas en Francia, el juicio a de Juana Chaos y su huelga de hambre, su condena, el resurgir de la “kale borroca” y la estrategia de enfrentamiento frontal del PP son factores que han enrarecido el clima y han hecho crecer la crispación hasta límites insostenibles. Y, por si esto fuera poco, el bombazo del día 30 hace saltar no ya las alarmas, sino cualquier posibilidad de acercamiento. Dicho esto hay que clarificar de inmediato que la posición del PP, compartida o no, está dentro de la legalidad y, como tal, es de todo punto respetable. Otra cosa es que yo soy de los que piensan que están cometiendo un tremendo error estratégico de dimensión histórica y acabarán pagando. A las próximas elecciones generales me remito.

Estamos, pues, en este inicio de año en una situación de vía muerta por lo que respecta al proceso de paz. Batasuna ha perdido una magnífica ocasión para condenar el atentado y desmarcarse de los terroristas. No lo ha hecho. No ha sabido, o no ha podido, estar a la altura de las circunstancias. Para ellos el proceso de paz no está cerrado pero no explican como es posible dialogar cuando una de las partes hace sangre en la contraria. En realidad saben que no es posible

Primero la paz, luego la política. En estos momentos se han roto los puentes y corresponde a ETA dar señales inequívocas e inconfundibles de que hay caminos seguros y fiables. De lo contrario, habrá que ir añadiendo años a los 38 que ya llevamos de conflicto. Pero que nadie se equivoque. No vamos a permitir que nos quiten la esperanza. Si nosotros no podemos, seguiremos trabajando para que nuestros hijos o nuestros nietos dejen de ver la paz en el alero.

DECLIVE DEL NACIOANLISMO BURGUÉS CATALÁN

Cuando, en 2016, Artur Mas dio un paso al lado, para que Carles Puigdemont fuese president de la Generalitat, se rompió un matrimonio de con...