Es cierto que vivimos en un Estado de derecho y, por ello, todos somos inocentes mientras no se demuestre lo contrario. No obstante, son muchos los indicios que señalan a Oriol Pujol Ferrusola, secretario general de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), como implicado en una trama de corrupción. Y sucede que, cuando se trata de un personaje de proyección pública -como es el caso-, aquel adagio de que la mujer del César no sólo debe ser honrada, sino que además ha de demostrarlo, adquiere plena vigencia.
Oriol Pujol, nacido en 1966, es el quinto hijo de un total de siete del matrimonio entre Jordi Pujol y Marta Ferrusola. Es, a su vez, el único de la saga que se dedica a la política. Dos de sus hermanos, Jordi y Josep, decidieron dedicarse a los negocios y a la empresa privada, si bien es verdad que en más de una ocasión utilizaron la sombra alargada de su progenitor para cerrar operaciones, cuando menos, opacas. De ahí, que en alguna ocasión el presidente autonómico Pujol tuviera que salir a la palestra para defender el derecho de sus hijos para hacer negocios.
A Oriol Pujol se le conoce en los ámbitos nacionalistas como el príncipe o el heredero (hereu). Forma parte del núcleo duro de CDC y, su opinión fue clave para que su padre optara por Artur Mas para que le sucediera frente a Josep Anton Durán i Lleida. De igual manera, su actitud, también, fue decisiva, durante los siete años que duró la travesía del desierto de los nacionalistas, mientras la izquierda gobernaba en Cataluña, para que su partido virara hacia el soberanismo, sin perder el pragmatismo que marcó la época del fundador, su progenitor.
Todo iba viento en popa. Su ascensión política había sido casi meteórica, en pocos años pasó de diputado raso a portavoz del grupo parlamentario, después presidente del mismo y ahora ya, secretario general de su partido (CDC), a partir de ahí que el heredero llegase un día Presidente de la Generalitat, era sólo cuestión de tiempo. Pero hete aquí que los medios de comunicación han hecho público un informe de la Agencia Tributaria según el cual Oriol Pujol forma parte de una iniciativa empresarial que pretendía lograr, de forma fraudulenta, la adjudicación de estaciones de ITV y hacer negocios en el sector de la eficiencia energética, gracias a sus contactos en el terreno político. En el mencionado informe se señala que “Pujol proporciona el impulso y el apoyo necesario para que el proyecto llegue a buen fin”. Y prosigue, “es posible que indirectamente tuviera participación accionarial en Upprime Energy a través de Sergi Alsina”.
Hacía tiempo que existían sospechas, pero nunca se pudo probar nada. Tuvo que ser la investigación policial sobre el caso Campeón la que ha hecho salir a la luz la trama de las ITV en Cataluña. Las escuchas telefónicas al empresario gallego Jorge Dorribo pusieron al descubierto contactos de éste con Sergio Pastor, factotum de las ITV. Las mencionadas investigaciones han puesto de manifiesto que el primer objetivo de la trama era revocar un concurso público convocado por el anterior gobierno en 2010, el cual rompió, por primera vez, el duopolio existente entre Applus y RVSA en las estaciones catalanas, para después seguir controlando el negocio entre bambalinas.
Otro oscuro proyecto que ha salido a flote con las pesquisas policiales, era promover los cambios legislativos necesarios para hacer obligatorias las inspecciones sobre ahorro energético en los hogares. Eso requeriría la creación de una nueva empresa que, según Pastor, “debería ser de interposición para un tema de máxima opacidad”.
Son muchas las dudas y, todavía, demasiadas las incógnitas a despejar para poder emitir una opinión con fundamento de causa. Ahora bien, es evidente que en todo este affaire hay mucho gato encerrado y se necesitan contactos al más alto nivel para llevar a cabo proyectos de semejante envergadura. Por eso, la Agencia Tributaria considera a Oriol Pujol “colaborador necesario” de la red.
Por si acaso, el entorno “pujoliano” ya está trabajando en la elaboración de una estrategia para salvaguardar al príncipe ante la batalla judicial y el aluvión mediático que se avecina. Los nacionalistas catalanes saben que no pueden descuidar ningún flanco ante la ofensiva del pacto fiscal que ha comenzado ya. Cualquier desliz podría ser fatal. En esas circunstancias, algunos piensan que una reedición del caso Banca Catalana treinta años después, en versión siglo XXI, podría dar sus frutos. Al fin y al cabo envolverse en la bandera, para algunos, siempre ha resultado muy rentable.
Bernardo Fernández
Publicado en la Voz de Barcelona 21/08/12
27 d’agost 2012
PRIORIDADES
Se veía venir. El Gobierno de La Generalitat, asfixiado por la deuda, anunció la semana pasada que no podía hacer frente a los pagos de los conciertos que mantiene con hospitales, escuelas, residencias, entidades sociales, centros de menores tutelados y talleres ocupacionales. Se trata de los servicios prestados por entidades, públicas y privadas, financiadas por la Generalitat, pero cuya gestión no depende de ella. Los impagos se han cebado especialmente, casualidades de la vida, en las entidades sociales, un sector muy atomizado, con unas 7.500 asociaciones y empresas que engloban unos 100.000 trabajadores. Las federaciones que las agrupan alertan que muchas de ellas están al borde del “colapso”, en una situación “que no tiene precedentes”.
Esta situación no es nueva. En el último año, en al menos tres ocasiones, el Ejecutivo catalán ha tenido que recurrir al incumplimiento de sus compromisos con entidades del tercer sector para hacer frente a los vencimientos de su deuda, cuya devolución es, por ley, prioritaria ante cualquier otro gasto.
La primera gran crisis de liquidez, en septiembre del año pasado, la sufrieron los hospitales concertados y las residencias de ancianos, discapacitados y drogodependientes. Entonces, el Ejecutivo de Artur Mas decidió que no se abonarían las cantidades que debían aportar a estos centros durante dos meses.
Llueve sobre mojado. Nadie cuestiona la dificultad de los gobiernos para hacer frente a sus responsabilidades económicas. Por eso, quizás ha llegado la hora de replantear prioridades A lo mejor hay que ver cual es la utilidad de los Consells Comarcals, en los que los catalanes nos dejamos cada año más de 500 millones de euros. O tal vez, es el momento de revisar las subvenciones a determinadas entidades. Y quizás se deberían revisar, también, o las ayudas que reciben determinados medios de comunicación en función del idioma en que publican.
Y es que en la política, como en la vida, todo es cuestión de prioridades.
Bernardo Fernández
Publicado en ABC 08/08/12
Esta situación no es nueva. En el último año, en al menos tres ocasiones, el Ejecutivo catalán ha tenido que recurrir al incumplimiento de sus compromisos con entidades del tercer sector para hacer frente a los vencimientos de su deuda, cuya devolución es, por ley, prioritaria ante cualquier otro gasto.
La primera gran crisis de liquidez, en septiembre del año pasado, la sufrieron los hospitales concertados y las residencias de ancianos, discapacitados y drogodependientes. Entonces, el Ejecutivo de Artur Mas decidió que no se abonarían las cantidades que debían aportar a estos centros durante dos meses.
Llueve sobre mojado. Nadie cuestiona la dificultad de los gobiernos para hacer frente a sus responsabilidades económicas. Por eso, quizás ha llegado la hora de replantear prioridades A lo mejor hay que ver cual es la utilidad de los Consells Comarcals, en los que los catalanes nos dejamos cada año más de 500 millones de euros. O tal vez, es el momento de revisar las subvenciones a determinadas entidades. Y quizás se deberían revisar, también, o las ayudas que reciben determinados medios de comunicación en función del idioma en que publican.
Y es que en la política, como en la vida, todo es cuestión de prioridades.
Bernardo Fernández
Publicado en ABC 08/08/12
PER COHERÈNCIA
Les relacions entre els Maragall i el PSC mai estat fàcils. Ells sempre han estat representants de la burgesia catalana i a més van assumir un cert paper d’enfants terribles i iconoclastes. Els que tenim una edat recordem les bronques entre la Federació de Barcelona del partit i l’Alcalde Olímpic. L’última va ser la negativa d’admetre en la executiva de la Federació al germà, la conseqüència no es va fer esperar i en la cloenda del mateix Congrés Pasqual Maragall va anunciar la seva dimissió com Alcalde a mig termini (menys d’un any) i va nomenar (sense consultar amb ningú, al menys de la Federació de Barcelona) a Joan Clos com a successor. Desprès, quan PM es va presentar com a candidat a President de la Generalitat les relacions no van millorar gaire. La creació de Ciutadans pel Canvi és un exemple, però podríem trobar molts més.
Sigui com sigui, s’ha d’admetre que el PSC sense els Maragall no hauria estat el mateix i els Maragall sense el PSC tampoc. És molt probable que ni el partit ni els germans Maragall haurien arribat on han arribat. En qualsevol cas, la realitat és la que és i la mateixa història no es pot escriure dues vegades.
És obvi que en aquesta vida cadascú és molt lliure per fer allò que consideri adient en cada moment. Ara bé, després s’ha de ser conseqüent i responsable amb el que s’ha fet. I aquí és on, segons la meva opinió “patina” l’Ernest.
Per començar, L’Ernest Maragall és un polític de llarguíssim recorregut, i ell ja sabia, sobradament, quan va admetre la seva inclusió en les llistes al Parlament per la circumscripció per Barcelona, quin és el tarannà del PSC en l’àmbit del nacionalisme i tot allò que d’aquí se’n deriva. Però, es que ara, fa poc més de 6 mesos, el partit va fer un Congrés i aleshores Maragall no va dir ni assa ni bèstia. Tot això, sense entrar en el debat de que amb el sistema de llistes electorals tancades els ciutadans escollen un partit i com a molt un candidat, i és obvi que el tema dels noms és menor Per tant, els que van a la llista, ho fan, al menys en teoria perquè estan d’acord amb el programa que defensa el partit, altra cosa és fer trampes al solitari i voler enredar als electors. Aquí, alguns podran argumentar allò que diuen els tribunals que l’acta de diputat és personal, etc. etc. I en una lectura estrictament legalista és veritat, malgrat aquest argument, no és menys cert que el concepte polític depassa i molt aquest punt de vista.
Per altra banda, el dissabte, 21 de juliol, el PSC va fer un Consell Nacional en el que es va parlar abastament del pacte fiscal i de la posició del partit en aquest tema. Després de que intervingués el Primer Secretari van demanar la paraula més de vint militants, entre ells diversos diputats i cadascú va dir la seva. Hauria estat molt convenient que l’Ernest hagués sortit a donar el seu punt de vista i explicar les seves raons de perquè pensava que calia votar d’una manera determinada. Doncs bé, l’Ernest ni es va molestar en assistir.
No tinc espai per fer una argumentació en profunditat i donar totes les raons que sobre el particular porto al sarró, però puc garantir que són moltes, de pes i força reflexionades. Per això, aquesta vegada, estic convençut de que el secretariat del partit ha fet el que tocava, encara que això creï tensió i pugui tenir possibles conseqüències no desitjades. Però com deia la meva avia, más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Sóc dels que pensen que en can PSC i cap tothom, sempre que s’acceptin les regles de joc que es marquen els congressos. I si les regles no agraden es busca una majoria i es canvien. Si es pot, és clar. Estic d’acord amb la Marina Geli quan diu que: “El PSC ha de ser el partit dels Estopa i també el de Joan Manuel Serrat”. Cert, però tampoc és desitjable que la gent estigui a disgust en els llocs.
Per tant, segons el meu parer l’Ernest hauria d’acceptar la disciplina del Grup Parlamentari i en aquest cas del secretariat que li ve donada pels òrgans de direcció del partit i si no està d’acord, per coherència, ja sap el que ha de fer. Per altra banda, en aquesta ocasió, chapeau per en Pere Navarro i el seu equip.
Bernardo Fernández
Publicat a e-notícies.com 01/08/12
Sigui com sigui, s’ha d’admetre que el PSC sense els Maragall no hauria estat el mateix i els Maragall sense el PSC tampoc. És molt probable que ni el partit ni els germans Maragall haurien arribat on han arribat. En qualsevol cas, la realitat és la que és i la mateixa història no es pot escriure dues vegades.
És obvi que en aquesta vida cadascú és molt lliure per fer allò que consideri adient en cada moment. Ara bé, després s’ha de ser conseqüent i responsable amb el que s’ha fet. I aquí és on, segons la meva opinió “patina” l’Ernest.
Per començar, L’Ernest Maragall és un polític de llarguíssim recorregut, i ell ja sabia, sobradament, quan va admetre la seva inclusió en les llistes al Parlament per la circumscripció per Barcelona, quin és el tarannà del PSC en l’àmbit del nacionalisme i tot allò que d’aquí se’n deriva. Però, es que ara, fa poc més de 6 mesos, el partit va fer un Congrés i aleshores Maragall no va dir ni assa ni bèstia. Tot això, sense entrar en el debat de que amb el sistema de llistes electorals tancades els ciutadans escollen un partit i com a molt un candidat, i és obvi que el tema dels noms és menor Per tant, els que van a la llista, ho fan, al menys en teoria perquè estan d’acord amb el programa que defensa el partit, altra cosa és fer trampes al solitari i voler enredar als electors. Aquí, alguns podran argumentar allò que diuen els tribunals que l’acta de diputat és personal, etc. etc. I en una lectura estrictament legalista és veritat, malgrat aquest argument, no és menys cert que el concepte polític depassa i molt aquest punt de vista.
Per altra banda, el dissabte, 21 de juliol, el PSC va fer un Consell Nacional en el que es va parlar abastament del pacte fiscal i de la posició del partit en aquest tema. Després de que intervingués el Primer Secretari van demanar la paraula més de vint militants, entre ells diversos diputats i cadascú va dir la seva. Hauria estat molt convenient que l’Ernest hagués sortit a donar el seu punt de vista i explicar les seves raons de perquè pensava que calia votar d’una manera determinada. Doncs bé, l’Ernest ni es va molestar en assistir.
No tinc espai per fer una argumentació en profunditat i donar totes les raons que sobre el particular porto al sarró, però puc garantir que són moltes, de pes i força reflexionades. Per això, aquesta vegada, estic convençut de que el secretariat del partit ha fet el que tocava, encara que això creï tensió i pugui tenir possibles conseqüències no desitjades. Però com deia la meva avia, más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Sóc dels que pensen que en can PSC i cap tothom, sempre que s’acceptin les regles de joc que es marquen els congressos. I si les regles no agraden es busca una majoria i es canvien. Si es pot, és clar. Estic d’acord amb la Marina Geli quan diu que: “El PSC ha de ser el partit dels Estopa i també el de Joan Manuel Serrat”. Cert, però tampoc és desitjable que la gent estigui a disgust en els llocs.
Per tant, segons el meu parer l’Ernest hauria d’acceptar la disciplina del Grup Parlamentari i en aquest cas del secretariat que li ve donada pels òrgans de direcció del partit i si no està d’acord, per coherència, ja sap el que ha de fer. Per altra banda, en aquesta ocasió, chapeau per en Pere Navarro i el seu equip.
Bernardo Fernández
Publicat a e-notícies.com 01/08/12
31 de juliol 2012
LA FRUSTRACIÓN GARANTIZADA
Desde que Artur Mas tomó posesión como Presidente de la Generalitat, en diciembre de 2010, su equipo y él se han dedicado, casi obsesivamente, a reducir gastos por la vía de recortar servicios. Hospitales con plantas y quirófanos cerrados, ambulatorios funcionando a medio gas, servicios sociales bajo mínimos, retrasos de más de un año en el pago de las facturas a las farmacias, funcionarios con los sueldos recortados y sin pagas extras, son entre otros el decorado habitual de la sociedad catalana en estos momentos.
Pues bien, es evidente que esta situación está generando un fuerte mal estar que de forma progresiva se está trasladando a la calle, de momento de forma tranquila e incluso un tanto festiva. Ahora bien, no es descabellado pensar que a medida que pasen los días y las condiciones de vida se endurezcan, las cosas evolucionen y no para bien precisamente.
Tal vez por eso, los dirigentes de Convergencia i Unió (CiU) en previsión de lo que pudiera suceder, pusieron en su programa electoral de 2010, como tema estrella, la consecución de un pacto fiscal equiparable en funcionamiento y rendimiento económico al concierto vasco o navarro. De hecho, desde entonces éste ha sido el leitmotiv de todas las acciones y las intervenciones del Gobierno de la Generalitat y de forma muy especial de su presidente.
Según encuestas realizadas por la propia Generalitat, el 82% de la población catalana quiere el pacto y más del 45% está por la Independencia. De todos modos, curiosas encuestas éstas, no se les ha ocurrido preguntar sobre lo que piensan los ciudadanos de los recortes o la corrupción, pongamos por caso. Sea como fuere, las cifras que dan estos sondeos han envalentonado a la federación nacionalista y de ahí que, después de marear la perdiz durante más de un año y medio, se convocara un pleno del Parlamento autonómico para tratar el tema el pasado 25 de julio.
Un pleno que, casualidades de la vida, se llevó a cabo el mismo día que Cataluña hacía pública su petición de rescate al Gobierno central, acudiendo a buscar financiación al fondo de liquidez autonómico (FLA) para evitar el impago a proveedores, centros concertados y empleados públicos. Sin duda una acción de una gran coherencia política, ya que mientras se pide ayuda a papá Estado, para que nos eche una mano y no nos deje en la estacada, los dirigentes políticos del país con el presidente a la cabeza, aprueban iniciar el camino hacia lo que ellos mismos denominan “estación intermedia” para alcanzar “la plena soberanía” de Cataluña. “Cosas veredes mio Cid” que diría un clásico.
En el mencionado pleno, Artur Mas hizo hincapié en que la nueva financiación era un objetivo “de país” y aseguró que sería “la solución a todas nuestras necesidades”. La propuesta salió adelante con los votos de CiU, ERC e ICV. Ni los socialistas ni el partido popular votaron a favor del nuevo sistema. Mientras el PSC se mantenía en una ambigüedad calculada, el PP votó en contra por considerar que este pacto fiscal va contra España y augura un “choque de trenes”. Pintan bastos para Artur Mas y sus aspiraciones soberanistas. La negociación que deberá mantener con el Gobierno central más que difícil será imposible; además, ni tan siquiera podrá contar con el soporte de los dos grandes partidos del Congreso.
La propuesta aprobada por el Parlamento catalán pivota en cuatro puntos básicos:
Hacienda propia: La Agencia Tributaria de Cataluña será la única Administración responsable que asumirá la gestión completa todos los tributos soportados en Cataluña.
Competencias: Esta agencia tendrá plena capacidad y atribuciones para decidir, organizar y ejecutar sus funciones.
Política fiscal: La Generalitat tendrá plena capacidad y responsabilidad para decidir sobre todos y cada uno de los impuestos, asegurando el principio de progresividad fiscal.
La aportación catalana: la Generalitat pagará al Estado las competencias o los servicios comunes que afecten a Cataluña y en concepto de cooperación interterritorial la aportación se acordará bilateralmente y se revisará cada cinco años.
Considero que después de leer este núcleo vertebrador del pacto fiscal huelgan los comentarios.
Ahora bien, no nos conviene olvidar que, entre otras cosas, la política es el arte de lo posible. Así pues, no nos debería extrañar que tras el intento de negociación venga el portazo correspondiente… y otra decepción, una más. Es lo que sucede cuando los pueblos se dejan gobernar por incompetentes, entonces la frustración está garantizada.
Bernardo Fernández
Publicado en la Voz de Barcelona 30/07/12
Pues bien, es evidente que esta situación está generando un fuerte mal estar que de forma progresiva se está trasladando a la calle, de momento de forma tranquila e incluso un tanto festiva. Ahora bien, no es descabellado pensar que a medida que pasen los días y las condiciones de vida se endurezcan, las cosas evolucionen y no para bien precisamente.
Tal vez por eso, los dirigentes de Convergencia i Unió (CiU) en previsión de lo que pudiera suceder, pusieron en su programa electoral de 2010, como tema estrella, la consecución de un pacto fiscal equiparable en funcionamiento y rendimiento económico al concierto vasco o navarro. De hecho, desde entonces éste ha sido el leitmotiv de todas las acciones y las intervenciones del Gobierno de la Generalitat y de forma muy especial de su presidente.
Según encuestas realizadas por la propia Generalitat, el 82% de la población catalana quiere el pacto y más del 45% está por la Independencia. De todos modos, curiosas encuestas éstas, no se les ha ocurrido preguntar sobre lo que piensan los ciudadanos de los recortes o la corrupción, pongamos por caso. Sea como fuere, las cifras que dan estos sondeos han envalentonado a la federación nacionalista y de ahí que, después de marear la perdiz durante más de un año y medio, se convocara un pleno del Parlamento autonómico para tratar el tema el pasado 25 de julio.
Un pleno que, casualidades de la vida, se llevó a cabo el mismo día que Cataluña hacía pública su petición de rescate al Gobierno central, acudiendo a buscar financiación al fondo de liquidez autonómico (FLA) para evitar el impago a proveedores, centros concertados y empleados públicos. Sin duda una acción de una gran coherencia política, ya que mientras se pide ayuda a papá Estado, para que nos eche una mano y no nos deje en la estacada, los dirigentes políticos del país con el presidente a la cabeza, aprueban iniciar el camino hacia lo que ellos mismos denominan “estación intermedia” para alcanzar “la plena soberanía” de Cataluña. “Cosas veredes mio Cid” que diría un clásico.
En el mencionado pleno, Artur Mas hizo hincapié en que la nueva financiación era un objetivo “de país” y aseguró que sería “la solución a todas nuestras necesidades”. La propuesta salió adelante con los votos de CiU, ERC e ICV. Ni los socialistas ni el partido popular votaron a favor del nuevo sistema. Mientras el PSC se mantenía en una ambigüedad calculada, el PP votó en contra por considerar que este pacto fiscal va contra España y augura un “choque de trenes”. Pintan bastos para Artur Mas y sus aspiraciones soberanistas. La negociación que deberá mantener con el Gobierno central más que difícil será imposible; además, ni tan siquiera podrá contar con el soporte de los dos grandes partidos del Congreso.
La propuesta aprobada por el Parlamento catalán pivota en cuatro puntos básicos:
Hacienda propia: La Agencia Tributaria de Cataluña será la única Administración responsable que asumirá la gestión completa todos los tributos soportados en Cataluña.
Competencias: Esta agencia tendrá plena capacidad y atribuciones para decidir, organizar y ejecutar sus funciones.
Política fiscal: La Generalitat tendrá plena capacidad y responsabilidad para decidir sobre todos y cada uno de los impuestos, asegurando el principio de progresividad fiscal.
La aportación catalana: la Generalitat pagará al Estado las competencias o los servicios comunes que afecten a Cataluña y en concepto de cooperación interterritorial la aportación se acordará bilateralmente y se revisará cada cinco años.
Considero que después de leer este núcleo vertebrador del pacto fiscal huelgan los comentarios.
Ahora bien, no nos conviene olvidar que, entre otras cosas, la política es el arte de lo posible. Así pues, no nos debería extrañar que tras el intento de negociación venga el portazo correspondiente… y otra decepción, una más. Es lo que sucede cuando los pueblos se dejan gobernar por incompetentes, entonces la frustración está garantizada.
Bernardo Fernández
Publicado en la Voz de Barcelona 30/07/12
23 de juliol 2012
CONTRACCIÓ
Segons reflecteixen les últimes estimacions macroeconòmiques de Goldman Sachs, Espanya sofrirà una contracció del producte interior brut (PIB) de l'1,4% en 2012 i de l'1,2% el proper any. D’aquesta manera empitjora els seus pronòstics per al país, ja que anteriorment l’empresa consultora preveia una caiguda de l'activitat de l'1,2% i del 0,1%, respectivament.
Segons diu Goldman Sachs augura que Espanya no serà capaç de complir els objectius revisats de reducció del dèficit, ja que espera que el desequilibri pressupostari al tancament de 2012 serà del 6,7% del PIB, enfront del 6,3% establert, mentre que espera que el dèficit en 2013 se situï en el 5,9%, enfront del 4,5% fixat com a nova meta.
Per al conjunt de la zona euro, l'entitat preveu que el PIB retrocedeixi mig punt en 2012 i amb prou feines creixi quatre desenes en 2013, amb Alemanya al capdavant de la recuperació amb un 0,9% aquest any i un 1,3% el proper, mentre França creixerà un 0,2% i un 0,9%, respectivament.
D'altra banda, Goldman Sachs adverteix en el seu informe que Espanya probablement necessiti rebre assistència més enllà de la prestada al seu sistema bancari com a conseqüència de la gravetat del seu problema de deute extern i les rigideses estructurals.
"Espanya representa un clar exemple de la fase d'acumulació de deute de “sobreendeudamiento” internacional i un exemple actual d'un cessament sobtat del finançament privat", afegeix Goldman Sachs, que recorda que, a la fi de 2011, els passius exteriors nets d'Espanya s'havien apropat a nivells similars als de Grècia, Irlanda o Portugal.
L’entitat nord-americana assenyala que l'ajuda externa per a Espanya ha seguit una estratègia de "desapalancamiento assistit", i opina que "les transferències implícites en l'ús del Fons Europeu d'Estabilitat Financera (FEEF) per recolzar als bancs espanyols probablement necessitaran estendre's més enllà dels bancs per protegir a Espanya de les pressions dels mercats".
En concret, l'entitat considera probable que el FEEF sigui utilitzat per adquirir deute espanyol al mercat primari, la qual cosa no necessàriament implica sotmetre al país a un programa complet de la 'troica', però sí podria suposar una extensió de l'actual 'rescat light'.
"La nostra anàlisi ens porta a concloure que Espanya necessitarà més ajuda exterior, encara que, donades les limitacions i la major grandària de l'economia espanyola, la forma que adopti aquest respatller necessitarà ser més flexible del que va anar en el cas d'altres economies", assenyala.
Aquest és el punt de vista duna de les grans empreses del sistema financer mundial. Sobren els comentaris.
Bernardo Fernández
Publicat a e-notícies.com 18/07/12
Segons diu Goldman Sachs augura que Espanya no serà capaç de complir els objectius revisats de reducció del dèficit, ja que espera que el desequilibri pressupostari al tancament de 2012 serà del 6,7% del PIB, enfront del 6,3% establert, mentre que espera que el dèficit en 2013 se situï en el 5,9%, enfront del 4,5% fixat com a nova meta.
Per al conjunt de la zona euro, l'entitat preveu que el PIB retrocedeixi mig punt en 2012 i amb prou feines creixi quatre desenes en 2013, amb Alemanya al capdavant de la recuperació amb un 0,9% aquest any i un 1,3% el proper, mentre França creixerà un 0,2% i un 0,9%, respectivament.
D'altra banda, Goldman Sachs adverteix en el seu informe que Espanya probablement necessiti rebre assistència més enllà de la prestada al seu sistema bancari com a conseqüència de la gravetat del seu problema de deute extern i les rigideses estructurals.
"Espanya representa un clar exemple de la fase d'acumulació de deute de “sobreendeudamiento” internacional i un exemple actual d'un cessament sobtat del finançament privat", afegeix Goldman Sachs, que recorda que, a la fi de 2011, els passius exteriors nets d'Espanya s'havien apropat a nivells similars als de Grècia, Irlanda o Portugal.
L’entitat nord-americana assenyala que l'ajuda externa per a Espanya ha seguit una estratègia de "desapalancamiento assistit", i opina que "les transferències implícites en l'ús del Fons Europeu d'Estabilitat Financera (FEEF) per recolzar als bancs espanyols probablement necessitaran estendre's més enllà dels bancs per protegir a Espanya de les pressions dels mercats".
En concret, l'entitat considera probable que el FEEF sigui utilitzat per adquirir deute espanyol al mercat primari, la qual cosa no necessàriament implica sotmetre al país a un programa complet de la 'troica', però sí podria suposar una extensió de l'actual 'rescat light'.
"La nostra anàlisi ens porta a concloure que Espanya necessitarà més ajuda exterior, encara que, donades les limitacions i la major grandària de l'economia espanyola, la forma que adopti aquest respatller necessitarà ser més flexible del que va anar en el cas d'altres economies", assenyala.
Aquest és el punt de vista duna de les grans empreses del sistema financer mundial. Sobren els comentaris.
Bernardo Fernández
Publicat a e-notícies.com 18/07/12
REVESES
Artur Mas ganó las elecciones al Parlament de Cataluña de 2010 con la promesa de sacar al país del caos, en que supuestamente le había sumido el Govern d’Entesa. Para ello, constituyó, según dijo, el”Govern dels millors”. Un gobierno que, tras casi 20 meses de ejercer el poder, ha ocasionado más paro, está desguazando el Estado de bienestar, ha paralizado “sine die” infraestructuras vitales como la línea 9 del metro, entre otras y ha sido, y eso es lo más grave, incapaz de generar ilusión y confianza en la ciudadanía. En definitiva, y a juzgar por sus acciones, un gobierno de mediocres.
Tan sólo en el ámbito de los signos identitarios, de los supuestos agravios y de la queja permanente, Mas ha dado lo que de él se esperaba. Incluso, yo diría que ha superado las expectativas que había generado.
A pesar de que CiU ha votado, sin rechistar, todas las reformas planteadas por el PP, la desconsideración del Gobierno central con el Gobierno de Cataluña, se puso de manifiesto en el Consejo de política Fiscal y Financiera celebrado días atrás en Madrid. Según el Conseller catalán de Economía, Andreu Mas-Colell, a pesar de llegar con el ánimo de alcanzar acuerdos se toparon con el “ordeno y mando“.
Pero los reveses para Artur Mas y los suyos no se acaban ahí. En la cumbre convocada para aunar voluntades entrono al Pacto Fiscal, se puso de manifiesto que los dos grandes partidos, PSC y PP, están muy lejos de asumir los maximalismos que plantea CiU en materia fiscal.
Todo parece indicar que lo que buscan, en realidad, los nacionalistas es que Gobierno central rechace su propuesta de financiación sin contemplaciones. De ese modo, resultaría fácil construir un nuevo argumentario con supuestos agravios contra Cataluña. Así, sería fácil justificar el punto de partida de CiU hacia el independentismo. ¿Adonde nos puede llevar esa deriva? El tiempo dirá.
Bernardo Fernández
Publicado en ABC 18/07/2012
Tan sólo en el ámbito de los signos identitarios, de los supuestos agravios y de la queja permanente, Mas ha dado lo que de él se esperaba. Incluso, yo diría que ha superado las expectativas que había generado.
A pesar de que CiU ha votado, sin rechistar, todas las reformas planteadas por el PP, la desconsideración del Gobierno central con el Gobierno de Cataluña, se puso de manifiesto en el Consejo de política Fiscal y Financiera celebrado días atrás en Madrid. Según el Conseller catalán de Economía, Andreu Mas-Colell, a pesar de llegar con el ánimo de alcanzar acuerdos se toparon con el “ordeno y mando“.
Pero los reveses para Artur Mas y los suyos no se acaban ahí. En la cumbre convocada para aunar voluntades entrono al Pacto Fiscal, se puso de manifiesto que los dos grandes partidos, PSC y PP, están muy lejos de asumir los maximalismos que plantea CiU en materia fiscal.
Todo parece indicar que lo que buscan, en realidad, los nacionalistas es que Gobierno central rechace su propuesta de financiación sin contemplaciones. De ese modo, resultaría fácil construir un nuevo argumentario con supuestos agravios contra Cataluña. Así, sería fácil justificar el punto de partida de CiU hacia el independentismo. ¿Adonde nos puede llevar esa deriva? El tiempo dirá.
Bernardo Fernández
Publicado en ABC 18/07/2012
16 de juliol 2012
TIRAR DEL HILO
Debo admitir que no comparto muchos de los planteamientos políticos que proponen Rosa Díez y su equipo. Ahora bien, reconozco y aplaudo, sin ambages, la valentía demostrada por el partido político que Diez dirige, Unión Progreso y Democracia (UPyD), presentando una querella contra 33 antiguos miembros del consejo de administración de Bankia y su matriz el Banco Financiero y de Ahorro (BFA).
Querella que, al ser admitida a trámite por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, ha hecho que UPyD tenga sus cinco minutos de gloria. Que esta investigación se haga por vía judicial y no en el Congreso de los Diputados, es todo un síntoma de cómo está nuestro sistema político,
Resulta lamentable que nuestra cámara de representantes no haya desempañado en este affaire un papel equiparable al que llevó a cabo el Congreso de los Estados Unidos, tras el fiasco financiero de 2008, o al del Parlamento Británico, en el que ha comparecido, ante el Comité de Finanzas, Bob Diamnod ex consejero delegado de Barclays, tan sólo 24 horas después de presentar su dimisión.
Es evidente que el perfil político de casi todos los implicados, entre los que merece mención especial Rodrigo Rato, ex vicepresidente del Gobierno y ex director del FMI, confieren una dimensión política a esta causa. Y ese ha sido el motivo principal que ha impedido que el Congreso, por indicación del Ejecutivo, creara una comisión de investigación para dilucidar lo sucedido en una entidad financiera que ha precisado ser nacionalizada y una inyección de más de 23.000 millones de euros para sanear sus cuentas.
Este cúmulo de circunstancias, ha hecho que la caída de Rodrigo Rato se haya convertido en una pesada mochila para buena parte de las políticas económicas de Mariano Rajoy. Tanto en el Gobierno como en el PP, el asunto preocupa y mucho. Son conscientes de que la imagen que se proyecta a la sociedad es pésima. Además, prolifera la sensación fundada de que el proceso será largo, el resultado incierto y, no se puede olvidar, que Rodrigo Rato es un icono dentro del partido.
Por otra parte, hay que tener muy presente que ha sido el Presidente Rajoy quien ha dejado caer al que había sido su contrincante en la sucesión a Aznar. Tal vez por eso, nadie está dispuesto a apoyarle, al menos de forma abierta. Asimismo, muchos de sus compañeros, aunque de forma velada, critican su actitud. Rato demostró que estaba dispuesto a responder y dar batalla al hacer pública una carta que previamente había enviado a todos los consejeros de Bankia, en la que no sólo defendía su gestión, sino qué en la misma señalaba que la entidad no necesitaba, para ser saneada, los 19.000 millones que había estimado su sucesor, José Ignacio Gorigolzarri.
De igual forma, son bastantes los que piensan en las filas populares e incluso en el Gobierno que una comparecencia en el Congreso de Rato y otros responsables de Bankia, sería una temeridad, ya que nadie puede prever lo que sucedería si a los presuntos responsables del fiasco financiero se les da un micro y una tribuna como la de la Carrera de San Jerónimo.
Sea como fuere, la investigación, por higiene democrática, es indispensable. No olvidemos que, entre otras irregularidades, se anunciaron beneficios donde había perdidas abismales y se ocultaron datos a los inversores mientras la entidad salía a Bolsa El agujero era tan profundo que nos abocó a pedir un rescate. Sustanciar tan descomunal desaguisado sin dar cumplidas explicaciones a los sufridos contribuyentes, sería un insulto a la inteligencia.
De la misma manera que, también, será un insulto a la inteligencia no tirar del hilo para esclarecer, con pelos y señales, lo sucedido en las cajas catalanas. El Parlamento catalán, a diferencia de lo sucedido en el Congreso de los Diputados, si que ha constituido una comisión para clarificar las posibles irregularidades de las mencionadas cajas. Pero, aquí, CiU y PP ya han constituido un frente común para limitar la investigación a las entidades que han requerido ayudas públicas.
De todos modos, justo es decir que la fiscalía de Barcelona ha abierto una investigación sobre las “elevadas” retribuciones que recibieron altos cargos de Catalunya Caixa. El ministerio público recuerda que la entidad “ha necesitado ayudas públicas del Estado” y por ese motivo hay que averiguar si directivos y consejeros recibieron sus honorarios procedentes del erario. Veremos. Tiempo habrá para analizar esta cuestión.
De momento, las conclusiones son claras y contundentes: los ciudadanos estamos hartos de tanto mangoneo y tenemos todo el derecho y toda la legitimidad para saber como actúan los dirigentes de la sociedad. Es decir, exigimos, transparencia total y justicia. Después, si no se hace lo que corresponde que nadie se extrañe si hay desafección política y la ciudadanía se indigna. Bastante hemos aguantado ya.
Bernardo Fernández
Publicado La Voz de Barcelona 11/07/2012
Querella que, al ser admitida a trámite por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, ha hecho que UPyD tenga sus cinco minutos de gloria. Que esta investigación se haga por vía judicial y no en el Congreso de los Diputados, es todo un síntoma de cómo está nuestro sistema político,
Resulta lamentable que nuestra cámara de representantes no haya desempañado en este affaire un papel equiparable al que llevó a cabo el Congreso de los Estados Unidos, tras el fiasco financiero de 2008, o al del Parlamento Británico, en el que ha comparecido, ante el Comité de Finanzas, Bob Diamnod ex consejero delegado de Barclays, tan sólo 24 horas después de presentar su dimisión.
Es evidente que el perfil político de casi todos los implicados, entre los que merece mención especial Rodrigo Rato, ex vicepresidente del Gobierno y ex director del FMI, confieren una dimensión política a esta causa. Y ese ha sido el motivo principal que ha impedido que el Congreso, por indicación del Ejecutivo, creara una comisión de investigación para dilucidar lo sucedido en una entidad financiera que ha precisado ser nacionalizada y una inyección de más de 23.000 millones de euros para sanear sus cuentas.
Este cúmulo de circunstancias, ha hecho que la caída de Rodrigo Rato se haya convertido en una pesada mochila para buena parte de las políticas económicas de Mariano Rajoy. Tanto en el Gobierno como en el PP, el asunto preocupa y mucho. Son conscientes de que la imagen que se proyecta a la sociedad es pésima. Además, prolifera la sensación fundada de que el proceso será largo, el resultado incierto y, no se puede olvidar, que Rodrigo Rato es un icono dentro del partido.
Por otra parte, hay que tener muy presente que ha sido el Presidente Rajoy quien ha dejado caer al que había sido su contrincante en la sucesión a Aznar. Tal vez por eso, nadie está dispuesto a apoyarle, al menos de forma abierta. Asimismo, muchos de sus compañeros, aunque de forma velada, critican su actitud. Rato demostró que estaba dispuesto a responder y dar batalla al hacer pública una carta que previamente había enviado a todos los consejeros de Bankia, en la que no sólo defendía su gestión, sino qué en la misma señalaba que la entidad no necesitaba, para ser saneada, los 19.000 millones que había estimado su sucesor, José Ignacio Gorigolzarri.
De igual forma, son bastantes los que piensan en las filas populares e incluso en el Gobierno que una comparecencia en el Congreso de Rato y otros responsables de Bankia, sería una temeridad, ya que nadie puede prever lo que sucedería si a los presuntos responsables del fiasco financiero se les da un micro y una tribuna como la de la Carrera de San Jerónimo.
Sea como fuere, la investigación, por higiene democrática, es indispensable. No olvidemos que, entre otras irregularidades, se anunciaron beneficios donde había perdidas abismales y se ocultaron datos a los inversores mientras la entidad salía a Bolsa El agujero era tan profundo que nos abocó a pedir un rescate. Sustanciar tan descomunal desaguisado sin dar cumplidas explicaciones a los sufridos contribuyentes, sería un insulto a la inteligencia.
De la misma manera que, también, será un insulto a la inteligencia no tirar del hilo para esclarecer, con pelos y señales, lo sucedido en las cajas catalanas. El Parlamento catalán, a diferencia de lo sucedido en el Congreso de los Diputados, si que ha constituido una comisión para clarificar las posibles irregularidades de las mencionadas cajas. Pero, aquí, CiU y PP ya han constituido un frente común para limitar la investigación a las entidades que han requerido ayudas públicas.
De todos modos, justo es decir que la fiscalía de Barcelona ha abierto una investigación sobre las “elevadas” retribuciones que recibieron altos cargos de Catalunya Caixa. El ministerio público recuerda que la entidad “ha necesitado ayudas públicas del Estado” y por ese motivo hay que averiguar si directivos y consejeros recibieron sus honorarios procedentes del erario. Veremos. Tiempo habrá para analizar esta cuestión.
De momento, las conclusiones son claras y contundentes: los ciudadanos estamos hartos de tanto mangoneo y tenemos todo el derecho y toda la legitimidad para saber como actúan los dirigentes de la sociedad. Es decir, exigimos, transparencia total y justicia. Después, si no se hace lo que corresponde que nadie se extrañe si hay desafección política y la ciudadanía se indigna. Bastante hemos aguantado ya.
Bernardo Fernández
Publicado La Voz de Barcelona 11/07/2012
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