24 de febrer 2010

LAS PENSIONES Y LA PAZ SOCIAL

Es muy posible que, si nadie lo remedia, dentro de pocos días se rompa la relación privilegiada que hasta ahora han mantenido sindicatos y gobierno, de modo especial su presidente José Luís Rodríguez Zapatero. Sin duda alguna, muchas cosas se le podrán reprochar al presidente, pero si algo ha sabido cuidar han sido sus vínculos con las fuerzas sindicales. Ese ha sido uno de los factores que ha hecho factible la paz social en nuestro país, pese a tener más de cuatro millones de parados.
Cuando días atrás el Consejo de Ministros acordó prolongar la edad de jubilación de 65 a 67 años sin negociación previa y sin, tan siquiera, haberlo consultado con las centrales sindicales se estaba poniendo en grave riesgo esa paz social. Ante semejante andanada, como no podía ser de otra manera, los sindicatos no tardaron en reaccionar y anunciaron manifestaciones y actos de protesta, con la fecha de hoy como una de las fechas centrales de las movilizaciones.
Sin discutir la necesidad de modificar el sistema de pensiones públicas para la jubilación para hacerlo sostenible, todo indica que ni el momento, ni la forma y tampoco el fondo son los más adecuados. El momento no parece el más idóneo porque esa pretendida reforma tendrá efecto dentro de unos 15 años y nada tiene que ver con las políticas anticrisis, por tanto, su debate y posterior aprobación puede hacerse de forma reposada y cuando la tormenta económica, que hoy nos azota, haya amainado. La forma -es decir, lanzar la propuesta así, casi a la brava- choca con el talante de un presidente que ha hecho de su relación con los sindicatos uno de sus principales activos.
Y luego está el meollo de la cuestión: si es conveniente o no prolongar la vida laboral de la clase trabajadora. Es cierto que en los últimos tiempos han sido muchas las voces autorizadas que han manifestado la necesidad de una reforma del sistema público de pensiones de España para que sea viable. Según los expertos, nuestro modelo puede empezar a tener problemas de sostenibilidad a partir de 2020, porque será entonces cuando las personas de más de 50 años superarán en número a los comprendidos entre los 18 y los 49 años. No cabe duda que en un sistema de reparto como el nuestro, donde los ocupados son los que sufragan a los jubilados, el envejecimiento de la población incide de forma directa sobre la viabilidad del sistema. Ahora bien, sin obviar ese hecho, hay que tener muy presentes otros factores tan determinantes como la evolución del mercado de trabajo o la situación económica. De la misma forma sería una temeridad no considerar estudios de epidemiología social que nos advierten sobre las diferencias en la esperanza de vida en base a la cualificación profesional. Así, por ejemplo, sabemos que un trabajador manual en paro tiene una esperanza de vida inferior en 10 años a un trabajador cualificado no manual.
El sentido común nos dice que, para ser legítimas, las reformas deben estar basadas en la justicia. Eso significa que hay que repartir las cargas de forma equitativa entre jóvenes y gente mayor. Hasta aquí no hay serias discrepancias. La cosa se complica cuando se constata que “la muerte no es democrática”: los ricos viven más tiempo que los pobres, lo cual origina grandes desigualdades entre jubilados de una misma generación. Por tanto, habría que tener muy en cuenta que la esperanza de vida es más corta en la medida en que la renta es menor. Son los trabajadores con las vidas más cortas los que financian las pensiones de rentas mayores, es decir, de los que viven más años.
Con estos datos sobre la mesa, lo primero que habría que hacer es incrementar la edad media de jubilación (hoy situada a los 63,5 años en nuestro país) reduciendo las prejubilaciones, práctica habitual en muchas grandes empresas. También sería interesante ofrecer incentivos para aquellos que quieran permanecer en el mercado de trabajo. Es muy posible que trabajadores cualificados con cotizaciones elevadas quieran permanecer en activo más allá de los 65 años si se les ofrecen condiciones atractivas para ello. Por el contrario, es difícil creer que lo harán paletas, fontaneros, personal de limpieza o transportistas. Otra posibilidad sería ofrecer la jubilación parcial. De este modo se posibilita una transición a la jubilación muy poco o nada traumática. Es evidente que hay alternativas a incrementar la edad de jubilación.
En este contexto, sería bueno que el gobierno, con su presidente a la cabeza, hiciera suyo aquel refrán que dice que “rectificar es de sabios” aparcara los cambios e hiciera saber a sindicatos y patronal que en su momento serán convocados a consultas para acometer la necesaria reforma del sistema de pensiones públicas para mantener su viabilidad. Así, por un lado se mantendría la paz social y por otro, se sentarían las bases para que en su día se pueda hacer un debate, sobre el particular reposado y sereno, condiciones indispensables para que resulte fructífero.
Sin duda alguna, por la paz social vale la pena.

Bernardo Fernández
Publicado en El Periódico 23/02/10

18 de febrer 2010

MUJERES, NIÑOS Y PENSIONES


Desde hace tiempo los expertos vienen avisando de la necesidad de reformar el Estado del Bienestar para preservar su viabilidad. La dureza de la crisis ha puesto de manifiesto que hay que emprender ya iniciativas si queremos gozar de un sistema sostenible. Ante esta situación los gobernantes no puede demorar la toma de decisiones. Y todo indica que mujeres, niños y pensiones son los tres puntos clave sobre los que hay que actuar.
Sin duda alguna el cambio social más importante de las últimas décadas ha sido la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo. No obstante, queda un largo trecho por recorrer. Si España tuviera la tasa de participación femenina que tiene Suecia, tendría 3 millones más de trabajadores cotizando a la Seguridad Social. Pues bien, aunque sólo fuera por eso habría que favorecer el empleo femenino y la igualdad entre hombres y mujeres. Pero es que existen infinidad de razones para propiciar la incorporación de las mujeres al ámbito laboral, como por ejemplo el desarrollo de los servicios sociales.
Por otra parte, es absolutamente necesario garantizar la igualdad de oportunidades de los niños. Está demostrado que la asistencia a las guarderías reduce de forma considerable el fracaso escolar. Además, siempre es preferible realizar esfuerzos preventivos centrados en la infancia y preparar mano de obra capaz para mañana que luchar después contra la exclusión social.
El tercer eje es la reforma de las pensiones públicas. Es necesario mantener la capacidad de consumir de los que ya no están en el mercado de trabajo, puesto que son miembros activos de la sociedad. A su vez, es conveniente incrementar la edad media de jubilación (hoy situada a los 63,5 años en nuestro país) reduciendo las prejubilaciones, práctica habitual en muchas grandes empresas. También sería interesante ofrecer incentivos para aquellos que quieran permanecer en el mercado de trabajo. Otra posibilidad sería propiciar la jubilación parcial. Es evidente que hay alternativas a incrementar la edad de jubilación.
Hay que repartir las cargas de forma equitativa entre jóvenes y gente mayor. Hasta aquí no hay serias discrepancias. La cosa se complica cuando se constata que “la muerte no es democrática”: los ricos viven más tiempo que los pobres, lo cual origina grandes desigualdades entre jubilados de una misma generación. Por tanto habría que tener muy en cuenta que la esperanza de vida es más corta en la medida en que la renta es menor. Son los trabajadores con las vidas más cortas los que financian las pensiones de rentas mayores, es decir de los que viven más años.
En consecuencia, más allá de la inmediatez se trata de plantear nuevos horizontes que nos permitan adaptarnos a los nuevos contextos económicos y sociales que ya se están generando.
Bernardo Fernández
Publicado en ABC 17/02/10

15 de febrer 2010

L'ÀREA METROPOLITANA I XAVIER TRIAS


Dies enrere el Govern va aprovar el projecte de llei de l’Àrea Metropolitana de Barcelona. No pot haver cap dubte de què aquest projecte de llei per l'Àrea Metropolitana, recull les necessitats i aspiracions de Barcelona, i de la resta de les ciutats metropolitanes, de dotar-se d'un instrument polític que permeti abordar el reptes i problemes comuns, el govern metropolità resoldrà millor el coneixement de les infraestructures, la planificació urbana, el transport públic, l'eliminació de residus, el subministre d'aigua, la promoció econòmica..
Per això, és lògic i raonable que la persona que presideixi la futura Àrea Metropolitana sigui escollida democràticament per als representants electes de la ciutadania, de tota la ciutadania. No és de rebut penar que des de Barcelona, es vulgui imposar ningú a priori. Encara que sigui lògic i raonable que el principal candidat a presidir la nova institució metropolitana sigui l'alcalde de Barcelona, cal esperar el veredicte de les urnes. No es pot imposar.
En aquest context Xavier Trias ha tornat a fer unes declaracions gens afortunades. Xavier Trias ha dit que el futur president de l'Àrea sigui, de forma nata, l'alcalde de Barcelona. És evident que si el senyor Trias vol ser president de l'Àrea, primer haurà de ser alcalde i després tenir majoria al Consell Metropolità, igual que ara passa a les entitats metropolitanes, igual que al Consell Comarcal de la Diputació estaria bé que Trias abandoni aquesta posició pendular que li fa, alternativament, defensar l'extinció de l'Àrea Metropolitana per passar a exigir que hi hagi un president sense eleccions.
Fora bo que el senyor Trias sigui respectuós amb la democràcia però sobretot fora bo que deixi de despistar i digui clarament si creu que Barcelona necessita l'Àrea Metropolitana o no. Recordem que va ser el seu partit el que temps enrere la va eliminar.
Bernardo Fernández
Publicat a: e-noticies.com 12/02/10

27 de gener 2010

UNA ILUSIÓN COLECTIVA


Hace un par de semanas el alcalde Jordi Hereu hizo pública la candidatura de Barcelona a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022. Las respuestas no se hicieron esperar. La mayoría de la ciudadanía y agentes sociales dieron soporte al proyecto. No cabe duda de que es una oportunidad y un reto. Y resulta evidente que la dimensión social de las políticas de proximidad y cohesión que se están llevando a cabo no tienen porque verse afectadas con esta propuesta.

A los que tenemos una edad nos han vuelto a la retina las imágenes de aquella ciudad entusiasmada con los Juegos del 92 que fueron un éxito incuestionable y pusieron Barcelona en el mapa. Las Olimpiadas hicieron posible la transformación de la ciudad en una urbe moderna y cosmopolita. Por los Juegos se hicieron las Rondas, nos abrimos al mar y se construyó el Palau Sant Jordi. Es muy posible que de no haber sido por los Juegos hoy la montaña de Montjuic sería un lugar decadente con un Estadio en ruinas.

Aquellos Juegos se empezaron a gestar a finales de los setenta. Entonces y, también, en los ochenta estábamos inmersos en una crisis económica fortísima, con una inflación galopante, un paro desbocado y muchas menos prestaciones sociales que ahora. Sin embargo, los juegos generaron además de ocupación una ilusión colectiva. ¿Por qué no se puede reeditar ahora aquella experiencia?

Ahora como entonces, no han faltado los agoreros y los profetas de la catástrofe criticando la iniciativa. A los del 92 el tiempo y los acontecimientos les dejaron sin argumentos. A los de ahora les sucederá lo mismo.

Tal vez, algunos de los que han cuestionado el proyecto tengan sus razones, Los impulsores de la candidatura Zaragoza Pirineos, por ejemplo. Olvidan, no obstante, que no sería la primera vez que hay que escoger entre candidaturas españolas a unos mismos juegos. Al final deberá ser el COE (Comité Olímpico Español) quien arbitre si llega la ocasión. Otros, en cambio, tachan el proyecto de electoralista. Para determinados personajes es electoralismo generar ilusión y querer la ciudad y el país en la cresta de la ola. Pasear por los barrios y autoproclamarse como el próximo alcalde de Barcelona no lo es. Como tampoco lo es andar siempre a la greña con el gobierno municipal, para ganar un puñado de votos. Y en este contexto, sería deseable que la opinión personal y la posición oficial de los próceres fueran idénticas, no antagónicas.

Con estos juegos, se van a poner al día determinadas infraestructuras, se va a reforzar la cohesión social porque el deporte aglutina a las personas y tanto antes, durante, como incluso después van a generar ocupación. No son, en consecuencia, un inconveniente, son una oportunidad. Se trata de diseñar hoy para realizar mañana. ¿Dónde está el problema?

Bernardo Fernández
Publicado en ABC el 27/01/10

20 de gener 2010

TRIAS FA FIGA


Ara fa tot poc més de dues setmanes que el Grup Municipal de CiU va votar favorablement la consulta popular sobre la Diagonal. Això va succeir en el darrer ple municipal que es va fer abans de les festes de Nadal. Doncs bé, ara Xavier Trias proposa retardar l’execució del projecte. L’argumentació que dóna el personatge és la situació de crisi que està patint la societat en el seu conjunt. És evident que barrejar la situació de crisi econòmica amb la planificació futura de la ciutat posar de manifest falta de criteri i és una manera de fer campanya per la confusió.
Encara, ni tan sols, s’han definit els terminis d’execució de les obres i CiU s’abandona a la demagògia barata i a la pitjor versió del populisme sense substància. Trias sap molt bé que, tot i que la consulta popular serà aquest any, el projecte guanyador s’anirà desenvolupant i executant en els propers cursos quan s’estigui acabant la crisi. Avui dir 'no' a la reforma de la Diagonal i fer creure que és a canvi de residències, escoles bressol, i centres d’investigació, és demagògia. La ciutat del futur s’ha de continuar planificant i transformant sense que sigui incompatible amb abordar els reptes del present, tal i com estem fent.
És evident que Xavier Trias, una vegada més, s’equivoca si es deixa endur pels assessors que li recomanen estar contra de la consulta popular per transformar la Diagonal. Això vol dir, ni més ni menys, que, des del conservadorisme més ranci, ha renunciat a construir ciutat. És possible que amb aquesta estratègia esgarrapi un grapat de vots, però ben aviat es farà palès que, aquest senyor que vol ser Alcalde de Barcelona, ha renunciat a transformar o millorar la ciutat. Pel bé de tots i del mateix cal que es deixi de visions assentades, antigues i negativismes. Ell decidirà si s’apunta o no a donar la veu als ciutadans, a les noves generacions, per a construir la Barcelona del futur.
Reformar la Diagonal significa també crear llocs de treball, en contra del que diu Trias. Si la Diagonal es converteix en un gran bulevard, un vincle d’unió i de passeig entre els barris que l’envolten -com volen la majoria dels barcelonins-, això tindrà com a conseqüència, una millora en els resultats del comerç, de la restauració i implicarà més llocs de treball, a més d’augmentar la qualitat de vida dels veïns. Que pregunti als comerços de la zona, si val la pena o no reformar-la.
La ciutadania de Barcelona no es mereix un cap de l’oposició municipal com Xavier Trias. S’ha equivocat massa vegades, aquesta és una més. Els barcelonins i les barcelonines necessiten una persona en mentalitat oberta que entengui que la ciutat té reptes del segle XXI, no del IXX. Definitivament a Xavier Trias se l’ha passat l’arròs, i per això fa temps que fa figa.

Bernardo Fernández
Publicat a e-noticies.com

13 de gener 2010

PRESSUPOSTOS SOCILAS


El passat dia 23 de desembre es van aprovar en el Plenari del Consell Municipal, els pressupostos per enguany de l’Ajuntament de Barcelona.

El pressupost manté l’aposta d’esquerres per a l’atenció a les persones i la promoció econòmica, així com també l’esforç inversor per fer front a la crisi. Per altra banda, els impostos i taxes han estat congelats pel 2010.

El Govern i el Grup Municipal d’ERC van acordar incrementar la inversió prevista en l’aprovació inicial i incorporar una major dotació pressupostària en compra de sòl, sostre i rehabilitació, en habitatge protegit, en despesa vinculada a comerç i promoció econòmica i en aspectes relacionats amb el teixit social.

Barcelona invertirà l’any que ve fins a 836 milions d’euros. La inversió municipal ha previst 35 milions més que els recollits en l’aprovació inicial del pressupost. Aquest creixement del pressupost d’inversió forma part dels acords que s’han establert amb el Grup Municipal d’ERC. A més d’aquesta inversió municipal, cal sumar els 140 milions que aportarà el Fons Estatal per l’Ocupació i la Sostenibilitat Local i la inversió que realitzaran el Patronat Municipal de l’Habitatge (PMH) i l’empresa municipal Barcelona de Serveis Municipals (BSM).

Amb aquest pressupost Barcelona té un potent instrument de resposta davant de la crisi. S’ha fet una gran aposta per contribuir a dinamitzar l’economia, generar ocupació, millorar l’espai públic en tots els barris de la ciutat i atendre els ciutadans, especialment aquells col·lectius més vulnerables en una situació de crisi com l’actual.

Com ja s’ha dit abans l’Ajuntament ha optat per la congelació dels impostos i taxes municipals. Aquesta és, sens dubte, una mesura de coherència i resposta a la crisi que estem vivint en els darrers temps.

També s’han contemplat: compra de sòl, sostre i rehabilitació; habitatge protegit; incubadora d’empreses 22@; cultura popular, esport base, promoció del comerç, captació de talent, i foment de l’ocupació i el coneixement.

Amb aquests pressupostos es fa palesa l’aposta per a l’equilibri territorial, la igualtat d’oportunitats i la justícia social. I, en moments de crisi, com va dir l’alcalde Hereu cal blindar les polítiques socials. Aquests pressupostos garanteixen aquest blindatge.


Bernardo Fernández
Publicat a e-noticies 08/01/10

06 de gener 2010

LO ACCESORIO Y LO FUNDAMENTAL


Estos días se han escrito ríos de tinta, con opiniones para todos los gustos, sobre la admisión a trámite en el Parlament de la ILP que propone la abolición de las corridas de toros en Cataluña.

Debatir y ponerse de acuerdo en temas taurinos siempre ha sido muy difícil. Y eso es así porqué la tauromaquia pertenece al ámbito de los sentimientos. Merece igual consideración el que se estremece ante una verónica o un natural con los pies juntos que aquel que siente repulsión por una puya mal dada tapando la salida del morlaco o ante un borbotón de sangre producido por un bajonazo. Los dos tienen razón, y es que las razones de ambos se generan en el área de las sensibilidades, y ahí, casi nunca, las cosas son ni razonables ni racionales.

Para los pro taurinos estamos ante una tradición ancestral y una experiencia emocional única que nos coloca ante la sublimación artística de la lucha entre el toro y el hombre. En cambio, para los abolicionistas estamos ante una fiesta ajena e impuesta que conculca los derechos de los animales.

Estos son los argumentos básicos de unos y otros difícilmente refutables. Ahora bien, vale la pena introducir algún elemento más que pueda servir a la reflexión. Veamos:

¿Saben los abolicionistas que más de 60.000 personas mueren cada día de hambre en este planeta? Por otra parte, hay que tener presente que el toro de lidia es la única especie animal vinculada al hombre que vive en total libertad y muere luchando. Y su agonía, si es que se produce, no dura ni quince minutos, mucho menos que la de cualquier ser humano condenado a la pena capital. ¿Es razonable pedir la prohibición de las corridas y permitir los correbous? ¿No tiene eso un tufillo nacionalista, anti español? ¿No hay un denominador común ideológico entre esta ILP y las consultas sobre el derecho a la autodeterminación recientemente celebradas? Sería bueno que se llamara a las cosas por su nombre y se expusieran las cosas como son, sin eufemismos.

Además, por pura coherencia intelectual los impulsores de esta ILP deberían propugnar otra iniciativa para prohibir la caza. Otra para prohibir que mariscos como los bogavantes o la cigalas se exhiban en los mostradores de las pescaderías agonizando. También, siguiendo en la misma lógica, habrá que prohibir que almejas y ostras lleguen vivas a las mesas. Y otra iniciativa que prohibiera… La lista sería interminable.

Seamos sensatos. Es obvio que la fiesta de los toros y la sociedad siguen caminos divergentes, dejemos que las cosas hagan su evolución natural. Vivimos en una sociedad imperfecta donde hay cuestiones más urgentes y necesidades más primarias que solventar. Sepamos distinguir lo accesorio de lo fundamental y apliquemos nuestros esfuerzos para solucionar lo verdaderamente importante.

Bernardo Fernández
Publicado en ABC 06/01/10

RIQUEZA GLOBAL

Vivimos en un mundo paradoxal. Las grandes empresas cada vez acumulan más riqueza, mientras que los salarios están estancados y la precaried...